Abel Barajas
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Después de 22 años de mantener la investigación en la reserva y a 28 años de los hechos, la Fiscalía General de la República (FGR) reactivó las diligencias en la investigación del asesinato de Luis Donaldo Colosio, ocurrido el 23 de marzo de 1994 en Lomas Taurinas, Tijuana.
Las actuaciones son consecuencia de la recomendación que en octubre pasado hizo la Comisión Nacional de Derechos Humanos a la FGR para que investigara las presuntas torturas a Mario Aburto, a fin de que la víctima y la sociedad mexicana accedieran «al derecho a la verdad de las reiteradas violaciones a los derechos humanos».
El 20 de octubre de 2000 la averiguación previa fue enviada a la reserva por 35 años, es decir, no fue cerrada o archivada como un asunto concluido, sino que quedó a la espera de un dato novedoso que ameritara reactivar la indagatoria.
Desde entonces nunca hubo ningún indicio relevante que modificara el estatus, hasta que el pasado 27 de octubre la CNDH emitió una recomendación a la FGR y al sistema penitenciario federal por las presuntas torturas al asesino material, tras su captura.
Esta recomendación, que tiene su origen en una queja de Aburto ante el organismo humanitario, concluye que fue víctima de vejaciones y malos tratos durante su detención y traslado al penal del Altiplano, por parte de agentes de la desaparecida Policía Judicial Federal y del Ministerio Público Federal.
La CNDH conminó a la FGR a realizar una nueva investigación del caso que dio origen a la detención y sentencia de Aburto o reactivar la anterior para subsanar las deficiencias.
Desde abril se asignó a un grupo de fiscales y agentes de la Policía Federal Ministerial para llevar a cabo las pesquisa, y se radicó la carpeta de investigación en la Fiscalía Especializada en Materia de Derechos Humanos.
Una de los primeros actos de investigación fue girar unos oficios de comisión a los elementos de la PFM para que busque y localice a las personas que puedan resultar de interés para la indagatoria.