Antes de llamar a la población con VIH a acudir a vacunarse contra el COVID-19, la Secretaría de Salud Federal debería replantear el esquema de inmunización actual, mejorar la compra de medicamentos para personas vulnerables y resolver otra serie de problemáticas a consecuencia de la centralización del Gobierno de la 4T, así lo señaló el coordinador de la Fundación VIHDHA, Marco García Robles.
Al opinar sobre el llamado que hizo la Secretaría de Salud a través de la directora del CENSIDA, Alethse de la Torre, a la población con VIH a vacunarse contra el coronavirus cuando les corresponda, lo cual les ayuda a protegerse contra formas graves de COVID-19, el activista dijo tener conocimiento de que éstos ya se han estado inmunizando dentro de los grupos que se han ido programando por edad, personal de salud e incluso educativo en Aguascalientes.
Asimismo, enfatizó que las personas con VIH deben recibir el biológico, pero bajo la vigilancia del médico tratante ya que si hay un paciente bastante inmunodeprimido, es decir que tiene muy bajas sus defensas, es el doctor quien puede determinar si es oportuno o no inmunizarse, además de resaltar la problemática de que no ha habido un adecuado seguimiento de este tipo de enfermos.
En tal sentido, informó que le han reportado apenas dos instituciones públicas: el ISSEA y el IMSS que han comenzado a atender a algunos pacientes con VIH y por fin han tenido una primera revisión después de más un año, cuando se deben hacer sus pruebas por lo menos cada 6 meses, las cuales se han postergado por bastante tiempo en lo referente al conteo de carga viral y de CD4. “Entonces la vacunación de las personas con VIH tiene que ir de la mano de una opinión médica que desafortunadamente ahorita no está al 100% la atención en las instituciones de salud y la otra, tenerlos masivamente puede tener un problema de estigma y discriminación, quizá sea el momento de replantear el esquema de vacunación”.
Por lo anterior, lamentó que en el actual Gobierno de la Cuarta Transformación no haya la adecuada previsión de los directivos de Salud, no se atiendan los reclamos de la compra de vacunas del esquema universal, no hay la compra de medicamentos para las personas con cáncer, VIH y demás personas vulnerables, existe el riesgo inminente de desabasto de antirretrovirales para personas con VIH, “y así se van sumando una serie de problemáticas por la centralización de lo que funcionaba más o menos bien de forma descentralizada”.