Sergio Lozano
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-Durante los casi 20 meses que duró cerrada la frontera de Estados Unidos para viajes terrestres no esenciales, los precios de múltiples productos en ese país sufrieron fuertes alzas, aunque otros -los menos- reducciones como efecto de los cambios de hábitos por la pandemia.
En general, la inflación en Estados Unidos desde febrero del 2020, cuando aún muchos mexicanos cruzaban para hacer compras, hasta el cierre de octubre pasado (ultimo dato disponible), acumuló 6.9 por ciento medida en dólares, muestran estadísticas del Departamento del Trabajo.
Pero en términos de pesos, para un viajero mexicano que obtiene sus ingresos en moneda nacional, el aumento general de precios fue mayor, de 16.1 por ciento, al hacer el ajuste del tipo de cambio que pasó de 18.84 a 20.46 pesos durante el periodo, de acuerdo con datos del Banco de México y usando la fórmula de Fisher para el cálculo.
Esa inflación general en Estados Unidos resulta relativamente alta para un residente en México, si se toma en cuenta que en el País el crecimiento de los precios de febrero del 2020 a octubre del 2021 fue de la mitad, de 8.1 por ciento, según las cifras del Inegi.
Del otro lado del Bravo los precios de los combustibles fueron los que más subieron, entre 22 y 33 por ciento en dólares o entre 33 y 44 por ciento en pesos, productos que si usted va de shopping puede evitar pagar, si carga gasolina del lado mexicano.
No es, sin embargo, el caso de otros productos que suelen comprar quienes cruzan la frontera.
Veamos el encarecimiento en pesos de algunos de ellos una vez revisados los datos oficiales de inflación en dólares con los ajustes del tipo de cambio.
Los cortes de carne, por ejemplo, se encarecieron en promedio 42 por ciento; la crema de cacahuate, 23; muebles, 22; bicicletas, 21; vegetales enlatados y refrescos carbonatados, 20; aderezos, 18, y galletas y panecillos, 15 por ciento.
En general, estas alzas han sido efecto la falta de trabajadores en diferentes industrias en la Unión Americana, lo que ha encarecido la mano de obra, y en el caso de los alimentos los aumentos provienen de productos del campo más caros por factores climáticos y una mayor demanda de China.
La buena noticia para un shopper mexicano es que ropa, accesorios y otros artículos mostraron los menores incrementos hasta octubre pasado, luego de que meses atrás incluso llegaron a estar mucho más baratos respecto a febrero del 2020, antes de la pandemia.
Hasta el cierre del mes pasado, cosméticos y perfumes, por ejemplo, tuvieron una baja de precios promedio en dólares de 2 por ciento, aunque por efectos del tipo de cambio un alza de 7 por ciento en pesos, mientras los juguetes redujeron su precio promedio 4 por ciento en dólares, equivalente a un aumento en pesos de apenas 5 por ciento.
Y la mejor de todas: con eso del encierro por la pandemia y el home office los trajes para hombre y algunas prendas femeninas muestran bajas promedio de 10 por ciento en dólares e incluso en pesos, de 3 por ciento.
Una aclaración, estimado(a) lector(a), todos los datos de este artículo corresponden a las inflaciones de los productos en el periodo de comparación, que no necesariamente implican que los precios de las etiquetas una vez convertidos a pesos estén más altos que en México.
Si está o va de viaje, ¡buen shopping!