Viajar por una carretera que no es familiar resulta un albur, porque todo se deja a la esperanza de tomar la decisión correcta, algo que sucederá con las elecciones a diputados federales y locales y a las alcaldías. Parte de los que se presentan como candidatos tienen rato de estar en la arena y otros son lustres desconocidos, pero todos tienen el común denominador que pretenden gozar de las delicias del presupuesto.

Si antes era difícil identificarlos y conocer sus propuestas, más lo será con la emergencia sanitaria, ya que no podrán organizar mítines ni comilonas que les permita atraer adeptos. Todo se circunscribirá a lo que publiquen en los medios y en los espectaculares, además de las entrevistas que concedan para ampliar su oferta y que por regla general son como una fábula, puesto que cada uno asegura tener la varita mágica para solucionar los múltiples problemas que aquejan a la sociedad.

La etapa que comenzó a vivirse esta semana no arranca de la mejor manera, en función que hay un reciclaje y chapulineo que confunde al electorado. El que ayer fue panista ahora es fuercista, otro que era priista amaneció como morenista, aquel que hace 13 años se “moría” por el tricolor mudó a naranja, en fin, como dijera aquel, “en esta vida nada es seguro, lo único cierto es la muerte”, por lo tanto hay que actuar con cautela para no dejarse atrapar por los que afirman ser poseedores de la verdad.

El titular del Centro de Investigación y Desarrollo Empresarial (CIDE), Alberto Aldape Barrios, ratificó algo que se ha manifestado en este espacio, que los partidos y sus organizaciones sectoriales “no se han preocupado por la formación y la capacitación de cuadros”. Es una gran verdad que deja en entredicho la labor del Instituto Estatal Electoral (IEE), al no vigilar ni comprobar qué hacen los partidos con los recursos que les entrega para los programas de capacitación política. Es posible que el IEE se conforme con que le presenten un papel en que informan que se instruyó a cierto número de ciudadanos y con eso se da por satisfecho, sin embargo el hecho de que a la hora de seleccionar a los candidatos estén a la pepena demuestra que no tienen militantes competentes para asumir una candidatura, por lo que prefieren arrebatar integrantes a otros organismos.

En referencia al “chapulinismo”, el ingeniero Aldape dijo que es una práctica que lo único que importa es obtener una prerrogativa en un puesto de elección popular, pero no sólo sino que por cada posición que ganan permite a los partidos aumentar los apoyos que reciben del IEE, que no es poca cosa, ya que en algunos casos llega al millón de pesos cada mes, por ello la urgencia de enganchar a quienes les ayuden a elevar la votación y obtener espacios en los congresos federal y local y en las presidencias municipales.

A lo anterior se debe que la mejor inversión que hay en México es crear un partido político, porque cada peso que se utilice en el capital inicial se multiplica no cien sino mil veces o más y que en muchos casos se convierte en una industria familiar, ya que los hijos, esposa, sobrinos, ahijados y recomendados tienen acceso a ese cuerno de la abundancia, que se alimenta con los impuestos que pagan los mexicanos que sí trabajan.

Mientras se llega al 6 de junio lo único que queda es observar los movimientos de los aspirantes y elegir al que presente una propuesta que tenga algo de coherencia, que se ajuste a la realidad y suponga que puede atender las necesidades colectivas. Será una decisión difícil pero hay que votar para no dejar que otros lo hagan por uno y que por azares del destino gane alguien que es el menos idóneo.

PRECISIONES

Aunque saben que la indiferencia es la única respuesta del Gobierno Federal, en la Coparmex reiteran la exigencia que se tenga reglas claras y justas que impulsen la competitividad internacional y en lo cual el empresariado está dispuesto a aportar opciones que eviten perjuicios a la economía.

Al aseverar lo anterior, el responsable de la Comisión Fiscal de la Conferencia Patronal de la República Mexicana, capítulo Aguascalientes, Óscar Fabián Gutiérrez Tenorio, manifestó que existe la posibilidad de una reforma que tenga complicaciones para todos los contribuyentes, lo que de suceder tendrá fuertes alcances.

Por su parte, el presidente nacional de la misma Comisión, Juvenal Lobato Díaz, en sesión en línea criticó al presidente de la República por haber prometido que de haber una modificación fiscal sería hasta después del tercer año de su gestión y resulta que se prepara para este 2021, que podría ser tan drástica como lo hizo con la prohibición del outsourcing.

Sobre el particular refirió que están en curso algunos recursos legales desde el terreno de los derechos humanos y ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), independientemente de los diversos retos que enfrentan los contribuyentes por cuestiones y procedimientos no muy claros, lo que se llega al extremo de señalamientos a grandes corporativos por los gastos mínimos en viáticos de un trabajador.

La Coparmex estructura una serie de propuestas que contribuyan a la reactivación económica, así como a la homologación del Impuesto Sobre la Renta (ISR) a las tasas de los países integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que promedia el 24.66%, y regresar a la deducción plena de prestaciones laborales y aportaciones a los fondos de pensión.

El sindicato patronal también reclama ampliar la tasa de contribuyentes y mejorar los mecanismos de recaudación del Impuesto Especial para Producción y Servicios (IEPS) y el Impuesto a la Propiedad Raíz (IPR y más conocido como predial). Aseveró que entre más eficaces sean en el cobro del predial mayores recursos federales reciben, por lo que tiene que ser más eficiente todos los municipios.

En su oportunidad, el presidente local de la Coparmex, Juan Manuel Ávila, aseveró que el crecimiento de la economía y por consecuencia de los indicadores de bienestar, depende de normas francas y razonables para el desempeño de la actividad empresarial, lo que difícilmente se puede lograr si quienes están en el poder miran como enemigos a los inversionistas.

Recalcó que la iniciativa privada está lista para presentar iniciativas que contribuyan “a una transición tersa hacia un sistema tributario moderno, que impulse el desarrollo y no sea obstáculo para el emprendimiento y generación de los empleos que demanda Aguascalientes y el país”.

Dicen que el que porfía caza venado, por lo que una y otra vez los empresarios plantean lo que consideran más apropiado para bien de México, de la inversión y el empleo, lo que es una preocupación no sólo de la iniciativa privada sino de casi todos los mexicanos.

JUEGO DE VENCIDAS

Tras de que el Gobierno no les autorizó el alza a los pasajes, surgió de inmediato la advertencia de los concesionarios de que no habrá una mejora en el servicio, principalmente en la renovación de unidades, lo que es respondido por la autoridad que mientras no exista un avance en ese sentido, ni sueñen con tarifas superiores. Es el clásico estira y afloja y en lo que, como se ha señalado en otras colaboraciones, el usuario no tiene voz ni voto. Sostienen los urbaneros que en las actuales condiciones no pueden invertir y que además el precio del diésel se fue por las nubes, por lo que difícilmente van a comprometerse con una deuda. Por su parte, los taxistas reiteran que trabajan con números rojos, por lo que ingresan apenas lo necesario para salir el día, de ahí que seguirán con vehículos que ya cumplieron su etapa útil o aquellos que al circular parecen sonajas. Los combistas no se quedan atrás, al asegurar que operan al 50% o menos de su capacidad y hay días que sólo una parte de las camionetas sale a trabajar ante la mínima demanda, por lo que piden un subsidio para evitar la paralización total, que de llegar a darse sería un golpe muy severo para la comunidades rurales, ya que es el único medio que se ajusta a su presupuesto. De todo esto a ver quién gana este torneo de “fuercitas”.