Martha Alicia Martínez Paredes 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO: Seria, Claudia Sheinbaum se acomodó en su asiento mientras escuchaba a su contrincante Xóchitl Gálvez exigirle contestar si investigará a los hijos del Presidente Andrés Manuel López Obrador, acusados de presuntos actos de corrupción.

«Si tiene pruebas, que las presente ante el Ministerio Público», señaló la morenista, quien inmediatamente cambió de tema y describió los reconocimientos que, como Jefa de Gobierno capitalino, ganó en materia de transparencia y compras públicas.

Durante el primer debate presidencial, Claudia Sheinbaum se convirtió en la candidata más atacada.

Sus contrincantes lo hicieron por diferentes frentes: le cuestionaron su papel en la tragedia del Colegio Rébsamen, los señalamientos de corrupción contra los hijos del Presidente, así como por la caída de un tramo de la Línea 12 del Metro y su «silencio» ante las protestas de enfermos con cáncer y el manejo de la pandemia de Covid-19 en la Ciudad de México.

Xóchitl Gálvez incluso la llamó «mujer fría y sin corazón», pero Sheinbaum, quien dedicó los últimos días a prepararse, dejó claro que lo hizo para «cualquier escenario».

Se refirió a Gálvez como «la candidata del PRIAN», la llamó mentirosa y corrupta, la acusó de vivir en una casa del Cártel Inmobiliario, de ocultar en su declaración patrimonial sus empresas y los contratos que obtuvo a través de éstas cuando fue jefa delegacional de Miguel Hidalgo, además de lucrar con el dolor de las víctimas del Rébasamen y de la Línea 12 del Metro

Incluso, Sheinbaum bromeó con que Xóchitl se había robado la bolsa de tiempo cuando se registraron fallas en el cronómetro durante el debate.

El primer ataque contra la morenista se dio apenas ocho minutos después de iniciado el debate, cuando la candidata de la oposición la acusó de prometer seguir con los abrazos a delincuentes y el desabasto de medicamento.

Jorge Álvarez Máynez, el candidato presidencial de Movimiento Ciudadano, se sumó a los ataques al afirmar que al inicio de su Gobierno en la Ciudad de México, dos de cada 10 capitalinos no tenían acceso a la salud, mientras que al término de su Administración el número aumentó a tres de cada 10.

En respuesta, la morenista acusó corrupción en el Seguro Popular implementado por los Gobiernos del PAN, y le advirtió a Gálvez que la privatización de los servicios de salud es un modelo que, además de no funcionar, es un «centro de corrupción», en alusión a la propuesta de su contrincante de usar farmacias privadas para evitar el desabasto de medicamentos.

Ese sería el tono del debate. Sheinbaum se concentró en Gálvez, quien a su vez, se había concentrado en ella.

«El caso Rébsamen, como seguramente otros que va a plantear la candidata del PRIAN, los he aclarado, inclusive ha habido justicia. Lo que es deleznable realmente es lucrar con el dolor de las víctimas, nunca seremos así», afirmó, luego de que Gálvez la acusó de negligencia criminal.

Sheinbaum también llamó mentirosa a Gálvez cuando afirmó que la panista no donó el departamento que prometió dar al Colegio Siciliano y que, en su lugar, lo vendió a la sobrina del ex Presidente Felipe Calderón por «millones de pesos».

La morenista fue más allá. Afirmó que Gálvez autorizó el desarrollo de Residencial Mariano Escobedo, para beneficiarse después con contratos por 70 millones de pesos de esa misma empresa.

Sheinbaum indicó que Gálvez falsificó invitaciones restringidas en el caso de contratos con el extinto Instituto Nacional de Evaluación Educativa y advirtió que la candidata de la oposición defiende al INAI, porque desde 2013 hasta 2023, el Instituto le ha dado contratos.

«Lo peor, además de ser mentirosa, pues es ser corrupta y mentirosa», sostuvo Sheinbaum.

La candidata de la coalición «Sigamos Haciendo Historia» reconoció que no tendría tiempo suficiente para aclarar todos los señalamientos de sus contrincantes.

«Quizá no tenga tiempo para aclarar todo, porque si no, no voy a poder decir mis propuestas», dijo.

No obstante, presumió que durante su gestión como Jefa de Gobierno capitalina recibió reconocimientos en materia de transparencia en contrataciones públicas y que, en 2022, su último año de Administración, tuvo cero observaciones de la Auditoría Superior de la Federación.

Al término del debate, Sheinbaum se dijo triunfadora y prometió contestar los cuestionamientos que quedaron pendientes en redes sociales.

«Queda claro que tenemos propuestas y queda claro que nosotros somos serios. Quedaron ahí algunas cosas por responder, que lo vamos a hacer en las redes sociales, particularmente de Morena», adelantó.