Tras obtener la autorización para poder reanudar actividades luego de permanecer cerrados por espacio de dos meses a consecuencia de la pandemia del coronavirus, centros deportivos y de condicionamiento privados han ido levantando la cortina de manera gradual obligados a cumplir con los estrictos protocolos de sanidad.

Gustavo Hernández, propietario de un gimnasio ubicado en la zona centro, indicó que tras el visto bueno otorgado de parte del personal de la Guardia Sanitaria, han logrado abrir nuevamente, en una situación que parecía algo irreal para él, apenas unos días atrás. Detalló que para poder prestar sus instalaciones, fue necesario presentar un protocolo de sanidad, el cual fue avalado y contempla el uso de tapetes sanitizantes, cubrebocas, gel antibacterial, así como la constante limpieza de los distintos aparatos con productos especiales, además de la prohibición de regaderas y vestidores. Gustavo agregó que también el ingreso de personas debe ser controlado para evitar aglomeraciones y evitar así posibles contagios. A pesar de que el periodo de confinamiento ocasionó importantes pérdidas para los gimnasios, esperan que poco a poco y bajo los lineamientos de la nueva normalidad, el número de asistentes pueda ser importante para subsanar parte de las afectaciones económicas.

“Lo más importante es que ya abrimos y así como yo otros más, las personas desde luego quieren ejercitarse, sacar el estrés y eso nos ayudará a poder enfrentar gastos que hemos dejado pendientes de cubrir en semanas atrás”, concluyó.