Si no bajamos de peso en forma rápida, perdemos el interés y dejamos la dieta, seguimos con nuestros malos hábitos alimenticios y nos quejamos del “rebote”.

Nutricionistas de la delegación estatal del IMSS, estiman que un 90% de las personas que intentan bajar de peso creen que lo lograrán usando productos “light” (bajos en calorías), haciendo la dieta de otra persona, tomando mucha agua y/o haciendo ejercicio.

Sin embargo, estas medidas no constituyen una forma saludable ni suficiente para que quienes padecen sobrepeso u obesidad alcancen su peso ideal y por el contrario, el abuso de cualquiera de las comidas puede desequilibrar al organismo y provocar otras alteraciones, señaló el Dr. Alfonso Martínez Hernández, jefe del área médica de la delegación estatal del IMSS.

La única forma de combatir el sobrepeso o la obesidad es con una alimentación equilibrada, baja en grasas y azúcares, dictada por nutricionistas y/o médicos que determinen las necesidades de cada paciente, mencionó.

Del total de personas que acuden por asesoría para perder peso, el 90% lo ha intentado antes sin éxito, por lo que generalmente ya no creen que lo lograrán.

Entre los obstáculos que manifiestan tener son la edad, que ninguna dieta les funciona o luego tienen “rebote”, que han probado muchos productos de los llamados “milagro”, que ya dejaron el refresco y el pan y sólo consumen productos “light”, y/o que aunque toman mucha agua y hacen ejercicio no bajan de peso.

Los mitos referidos tienen como efecto que prácticamente el 100% de las personas que los utilizan, los abandonen en el corto plazo porque no ofrecen resultados.

Destacó que con un programa de alimentación adecuado, cualquier persona puede perder peso en forma saludable y sin efectos secundarios. La mayoría de los pacientes que logran este objetivo tienen 50 años o más, de acuerdo a los reportes del servicio de nutrición del SS.

La ingesta de calorías depende de la actividad física que se realice, la proporción de grasa corporal y masa muscular, así como otros factores que sólo se regulan mediante una alimentación balanceada.

Todas las Unidades de Medicina Familiar (UMF) cuentan con el servicio de nutrición, al que se puede acceder en forma directa o por conducto del médico familiar.