Quieren la renuncia del fiscal Figueroa

El Observatorio de Violencia Social y de Género solicitó la renuncia e inhabilitación del fiscal general del Estado, Jesús Figueroa Ortega, al asegurar que éste ha sido omiso e ineficiente durante toda su gestión. Mariana Ávila Montejano, presidenta del OVSG, señaló que han sido enfáticas sobre la urgencia de entablar un diálogo con las familias y de la correcta implementación de los protocolos de investigación. También señaló el poco impacto que tendría su destitución y la llegada de otro u otra fiscal, pues identifican que la problemática es de fondo y se relaciona con la complicada y tortuosa dinámica de trabajo y la marcada precarización que viven quienes laboran en la Fiscalía.
Sin embargo, ante la negligencia y profundo desconocimiento del fiscal Jesús Figueroa, no sólo en lo relativo a la responsabilidad con los derechos humanos de las víctimas directas e indirectas, sino también en lo relacionado a sus propios protocolos de investigación, no es posible que alguien sostenga su cargo frente a la Fiscalía General del Estado.
El OVSG nombró algunos de los actos negligentes y revictimizantes en los que incurrió el fiscal Figueroa en el último año, como en el caso de Cynthia Nathali de 38 años, el de Nidia Adame de 33 años de edad y el de Ociel Baena y Dorian Daniel, enfocándose en los que son recientes y cercanos a una de sus prioridades: los reflectores, no así el acceso a la verdad y la justicia para las familias.
El OVSG concluyó que no existe posibilidad de sostener la permanencia del fiscal Figueroa Ortega frente a una institución que debería garantizar el acceso a la justicia y a la verdad. Sin diálogo, sin apertura con las familias y las víctimas, además, volviendo su ejercicio un espectáculo mediático.
Por ello, el organismo solicitó la inmediata renuncia e inhabilitación que le impida volver a ejercer en espacios de procuración y administración de justicia, al no ser la persona con el perfil necesario que dé respuesta a la solicitud de la ciudadanía de actuar adecuadamente y combatir los delitos que vivimos a diario, los cuales vulneran nuestra seguridad y nuestra vida.