CDMX.- Sí formal, pero no muy serio. Sí divertido, pero no irreverente. Así es como se visualiza Carlos Rivera para su desempeño como co-conductor de la próxima entrega de los premios Latin Grammy.
El cantante dijo que será un reto ser más relajado cuando le toque estar en el escenario al lado de Roselyn Sánchez, en la gala que será dirigida por José Tillán.
“Ahí es donde viene el reto, sin perder el respeto y la parte ceremonial de lo que significan nuestros premios más importantes de la música, creo que hay que ser un poco más cercanos y menos rígidos.
“Algunos (de los nominados) estarán en esmoquin y vestido largo y otros en pijama (desde sus casas), todo será sorpresa. Creo que será más humano”, platicó Rivera en videoconferencia.
De acuerdo con la logística propuesta para la 21 Entrega de los Latin Grammy, habrá muy pocos invitados en Miami y la mayoría de los candidatos estará en su casa. (Juan Carlos García/Agencia Reforma)