Abel Barajas
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El empresario argentino Carlos Ahumada Kurtz pidió ser extraditado a México para ser juzgado por el delito de fraude, aunque debido a que consiguió una suspensión provisional, no sería detenido ni encarcelado al arribar al país.
La Fiscalía General de la República (FGR) informó ayer que, en una audiencia de extradición ante un juez de Argentina, Ahumada informó su deseo de ser trasladado a México.
Fue María del Carmen Sánchez Cisneros, Jueza Cuarta de Distrito en Amparo de la CDMX, quien el pasado 7 de junio concedió a Ahumada una suspensión provisional que impide que sea capturado.
Ahumada fue detenido el pasado viernes al arribar al Aeropuerto de Panamá con base en una ficha roja de la Interpol. El Servicio Nacional de Migración de ese país lo deportó al día siguiente a Asunción, Paraguay -de donde procedía-, debido a que México no solicitó su detención con fines de extradición.
Hasta donde se tiene conocimiento, Ahumada no está privado de su libertad y presumiblemente ya se encuentra en Buenos Aires, pues la FGR informó ayer que participó en una audiencia de su juicio de extradición.
Ayer, la FGR explicó que no pidió su extradición a Panamá porque no podía ejercer acciones legales en su contra debido al amparo que le otorgó la jueza.
Ahumada detonó en el 2004 los videoescándalos que llevaron a la cárcel a cercanos colaboradores del entonces Jefe de Gobierno Andrés Manuel López Obrador, como René Bejarano y Gustavo Ponce.
En diciembre de 2021, cuando se planteó su extradición a México, el empresario amenazó con exhibir a funcionarios de alto nivel del actual Gabinete, entre ellos Thalía Lagunes, Oficial Mayor de Hacienda; Reyna Basilio, jefa de compras en Pemex; y Horacio Duarte, ex director general de Aduanas y hoy secretario de Gobierno del Edomex.