Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

Ha sido encarcelado para cumplir una condena de tres años y medio debido a que violó las condiciones de una sentencia suspendida… (bbc.com).

Comentario:

En la más reciente lista de Forbes de las personas más poderosas del mundo, Vladimir Putin, el presidente de Rusia, aparece en segundo lugar, solo atrás del líder chino Xi Jingpin. A pesar de su envidiable posición en la lista, Putin parece temer a una persona: Alexei Navalny. ¿Quién es este señor y por qué Putin parece temerle? Al punto de supuestamente mandarlo asesinar.

Navalny representa la oposición en Rusia. En un país donde Vladimir Putin ha sido presidente y Primer Ministro a su gusto, Navalny parece ser la única voz que disiente, al menos que se escucha, y señala corrupción en el gobierno. Los medios tradicionales lo censuran, pero las redes sociales transmiten su mensaje y ya tiene millones de seguidores. El más reciente mensaje, en el cual mostró un castillo, casino incluido, mencionando como propietario a Putin, se volvió viral. Aunque, claro, Putin dijo que no era suyo añadiendo que el video era aburrido.

En un viaje de Siberia a Moscú, Navalny se sintió repentina y rápidamente, mal. Sospechando envenenamiento en la comida, fue enviado a Alemania donde cayó en coma. Los especialistas en Alemania determinaron que había estado en contacto con Novichok, un veneno muy poderoso y de rápida acción. Las autoridades en el aeropuerto de Siberia negaron todo. Lo curioso es que Novichok es un agente muy delicado que no se encuentra en el mercado. Es tan peligroso que solo pocos laboratorios tienen capacidad para producirlo. Laboratorios, todos ellos, de propiedad gubernamental.

Cuando Navalny se recuperó del coma, se puso a investigar y haciéndose pasar por oficial gubernamental consiguió que una persona del aeropuerto confesara que habían encontrado trazas de Novichok, nada menos que en los… calzones. No queda claro cómo llegó ahí, pero Navalny, aprovechando el dato, ha estado publicando que Putin es el “asesino de los calzones.” Un nombre que por supuesto detesta Putin y seguramente hace que odie más a su opositor.

Navalny no se quedó en la seguridad relativa de Alemania, sino que regresó a Moscú. Al arribar fue detenido con el alegato de que había violado las condiciones de una sentencia previa de fraude. Navalny negó el fraude y declaró que no asistió al llamado de la corte rusa porque estaba… en ¡coma en Alemania! Hasta el momento no le ha valido el argumento y está cumpliendo una condena de tres años y medio. ¿Quién puede no creer que Putin está detrás de todo esto? ¡Su abuela! (la de Putin, no la de usted lector, con todo respeto).

Miles de seguidores de Navalny han salido a las calles para protestar por su detención. Los encarcelados ya suman cientos. Navalny sí es una fuerza. ¿Será suficiente como para tirar a Putin del poder? Se antoja difícil. Putin ha ganado las últimas elecciones con facilidad, pero Rusia parece despertar y, en estos tiempos de redes sociales, un opositor en la cárcel es un opositor incómodo.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com