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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- A costa de ciudadanos, conductores de transporte público, empleados y comerciantes, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) desafió ayer a las autoridades en Jalisco y Guanajuato.
Miembros de esta agrupación criminal incendiaron taxis, autobuses, coches particulares, comercios y tiendas de conveniencia en los municipios de Zapopan, Irapuato y Celaya.
La escalada de violencia comenzó pasadas las 19:30 horas en Zapopan cuando, a punta de pistola, un grupo de hombres tomó al menos tres camiones del transporte y dos vehículos que incendiaron en diferentes puntos de la localidad.
El Gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro (MC), reconoció que los narcobloqueos fueron respuesta a un enfrentamiento entre militares y delincuentes. Incluso uno de estos incendios se registró con la presencia de policías a unos metros.
«Producto de un enfrentamiento en la colindancia entre Ixtlahuacán del Río y Cuquío, entre el Ejército y miembros de la delincuencia organizada, incendiaron vehículos en la carretera a Saltillo, en el ingreso a la ciudad (de Zapopan), para tratar de evitar el paso de las corporaciones. Afortunadamente no hay ningún lesionado», reportó el Mandatario.
Hacia las 21:00 horas, y como reacción a los acontecimientos en Jalisco, integrantes del mismo grupo criminal replicaron ataques contra vehículos, unidades de transporte y tiendas de conveniencia en Irapuato y Celaya. También abandonaron autos incendiados en la carretera Celaya – Apaseo.
Fue en Irapuato donde se registraron los mayores incidentes de violencia con al menos una docena de tiendas incendiadas, así como comercios y una gasolinería.
La Secretaria de Gobierno, Libia García, reportó que por estos hechos había personas detenidas. Fuentes extraoficiales indicaron que al menos 3 personas fueron detenidas con bidones de gasolina y chalecos con las siglas del CJNG.