Con el objetivo de ir sumando puntos para pelear por el liderato de la Premier League los Wolves se metieron a la casa del Leicester City en uno de los juegos más interesantes de la jornada en Inglaterra. Lamentablemente el conjunto licántropo se quedó muy lejos de poder ganar el partido ante un rival superior que demostró por qué es el nuevo líder de la competencia.
Cumpliendo el primer cuarto del partido, el Leicester tuvo una gran oportunidad de irse adelante en la pizarra luego de una mano de Kilman dentro del área que con ayuda del VAR terminó siendo penal a favor de los locales. Jamie Vardy tomó la pelota cobrando a su derecha engañando a Rui Patricio, logrando poner adelante a los Foxes que ya controlaban las acciones del encuentro.
En ningún momento los Wolves lograron inquietar la meta de los locales que se dedicaban a manejar la ventaja. Al 37′ llegó otro penal en favor de los zorros, esta vez Vardy optó por cobrarlo cruzado con fuerza y Rui Patricio adivinó el remate, atajando el penal manteniendo el partido con la mínima diferencia. En el segundo tiempo no hubo tantas emociones, Vardy con un disparo lejano exigió al arquero de los Wolves, mientras que al 74′ Rubén Neves impactó desde fuera del área tras una diagonal de Adama Traoré, el disparo iba al ángulo, pero Kasper Schmeichel se lanzó a mano cambiada evitando el empate. Al final el Leicester logró la victoria por la mínima llegando a 18 puntos para ser el nuevo líder en solitario de Inglaterra, mientras que los Wolves se quedaron con 13 unidades en el octavo sitio. Raúl Jiménez jugó todo el partido con una discreta participación.