Jorge Ricardo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-A un mes de la devastación que provocó el huracán «Grace» en el norte de Veracruz, damnificados aún protestan por la falta de ayuda. Unos afirman que no fueron censados y otros que sí los censaron pero no aparecen en las listas finales que integraron los Servidores de la Nación.
Los ciudadanos afectados bloquearon ayer por segundo día consecutivo el puente Cazones 1 y el Cazones 2 que conectan a Poza Rica y Tihuatlán, luego la carretera libre México-Tuxpan.
Los manifestantes buscan que los incluyan en el censo de la Secretaría de Bienestar, que el Gobierno ya dio por terminado.
Incluso su compromiso fue entregar, entre el 14 y el 21 de septiembre, 35 mil pesos a cada uno de los 64 mil 513 habitantes afectados en Veracruz, Hidalgo y Puebla.
Carlos Alberto Juárez García, un guía turístico de 33 años que tiene su casa sin techo en Tecolutla, por donde pasó el ojo del huracán la noche del 21 de agosto, acusó que no fue censado porque una Servidora le aseguró que ya no tenía formatos.
«Pero no era cierto, porque avanzó dos o tres cuadras y la encontramos censando a otras personas cerca de nuestra vivienda», dijo en entrevista telefónica.
Envió una fotografía de su casa, tomada desde arriba: Dos habitaciones sin techo, el colchón y algunos muebles a la vista, pues el huracán de categoría 3 arrancó las láminas con todo y maderas. Ayer había conseguido 10 mil pesos prestados y estaba una ferretería comprando clavos.
La delegación de la Secretaría de Bienestar en Veracruz aceptó que podría revisarse el censo de damnificados, aunque insinuó que quienes se han manifestado son personas manipuladas por organizaciones políticas.
Camilo Hernández, un pescador de Tecolutla, aseguró que tampoco fue censado porque ese día no estaba en su casa.
«Fui a pescar y cuando regresé todavía estaban censando; yo dije que era pescador y que andaba afuera, pero me dijeron que no, que yo tenía que estar en la casa», contó.
«A mi hermana sí la censaron, tiene una cintilla (comprobante) y esa cintilla no está en el sistema. Por eso le digo: ¿Para qué juegan? La verdad es una pérdida de tiempo», acusó.
«En todo Tecolutla debe de haber unos 200 que tienen cintillo y que no fueron apoyados por el Gobierno. Nosotros hemos comenzado a juntarnos y de plano ir a la mañanera a buscar al Presidente y preguntarle a qué juega», dijo Camilo Hernández.