Laura Elena Rivera Manzanares
El Heraldo

A casi un año de haber sido hackeado el sistema del Registro Público de la Propiedad y el Comercio, el trabajo se ha normalizado, pues se logró la digitalización de la información contenida en todos los libros, salvo algunos casos en que la tinta pudiera haber estado más ligera, pero de ser necesario, se utiliza un sistema especial para mejorar la imagen y obtener los datos en el documento contenidos.
Así lo dio a conocer el secretario de Gestión Urbanística y Ordenamiento Territorial, Armando Roque Cruz, quien refirió que ya desde hace varias semanas en el RPPC se trabaja con normalidad, pues se concluyó con la digitalización de la información.
Aseguró que se ha vuelto a facilitar la información solicitada, como es la emisión de certificados de existencia o no de gravámenes, lo cual se otorga en 24 horas o un máximo de 48, es decir, en los tiempos que se tenían antes de la caída del sistema.
TAREAS PENDIENTES. Lo que de momento está suspendido todavía, y que se espera en unas semanas pueda entrar en funcionamiento también, inclusive con un servicio mejor al que se trabajaba antes de febrero del año pasado, es el de las consultas de libros “emplayados”, y esto es, porque se quiere evitar que sea un punto de contagio de COVID.
Recordó que en otros tiempos había computadoras disponibles para la consulta libre, pero a raíz de la pandemia esto se limitó y se ha estado trabajando con citas y con el apoyo de un empleado del Registro Público, lo cual hace más lenta la atención, sin embargo “se está trabajando en la instalación de un sistema para que las consultas puedan hacerse desde una computadora personal, lo cual se podría tardar uno o dos meses como máximo”.
EN 48 HORAS. En el resto de los servicios, como es la consulta de escrituras, así como la calificación de documentos por inscribir, se está dando respuesta en prácticamente dos días, insistió, a menos que el número de viviendas por registrar sea elevado, como son los trámites que llegan a hacer algunos desarrolladores, llegan a tardar dos días o un poco más, pero en menores cantidades o trámites unitarios, es muy ágil la atención.
Cabe recordar que durante todo el año pasado, tanto agentes inmobiliarios como notarios públicos principalmente, mostraron no sólo inconformidad, sino preocupación porque sus actividades mermaron notoriamente y sus operaciones, aunado a que en los últimos meses los bancos dejaron de otorgar créditos hipotecarios para el mercado libre de vivienda, justificando las fallas que se presentan para la certificación de gravámenes que expide justamente el RPPC.