Con la existencia de aproximadamente novecientos topes viales en la ciudad de Aguascalientes, el secretario de Obras Públicas, Marco Antonio Licón Dávila informó que la política de esta administración es no crear más esta infraestructura en las calles de esta capital, a menos que sea estrictamente necesaria, porque la responsabilidad de todos es desarrollar conciencia vial.
Al señalar que en la actualidad se contabilizan más de 600 solicitudes de ciudadanos que aspiran a que se les coloque un tope en sus calles, el titular de la SOPMA aclaró que se evalúa cada una de ellas para conocer la situación imperante y así responder con argumentos si será útil o no para preservar la seguridad vial de conductores y peatones.
A lo largo de esta administración municipal se han colocado únicamente 120 topes en zonas de riesgo social, y un tema pendiente es avanzar en una normatividad de esta infraestructura, a fin de considerar especificación de anchos y altura, lo que representa una falta de respeto a la ciudadanía si se tiene una ciudad tan bonita.
Luego precisó que el gobierno capitalino respetará los topes que ya existen en la ciudad, no se quitarán, pero no se colocarán más, por lo que quedarán ahí cientos de peticiones ciudadanas, “muchos piensan que los topes son seguridad, pero también representan daños para los vehículos, motivo por el cual debe trabajarse en una conciencia social”.
Únicamente se colocarán topes en lugares que realmente se tiene un riesgo como son las zonas escolares, iglesias y hospitales. La Secretaría de Obra Pública ha establecido parámetros para aquellos que se colocan a una altura menor de 15 centímetros, algunos se han puesto con apenas 8 centímetros para dar una sensación de tope.
Otros ciudadanos han incurrido en la ilegalidad de quitar topes de las calles, principalmente en la zona norte citadina, y en lo que va del año se han registrado dos casos, los cuales de inmediato se vuelven a colocar, y lamentablemente no se han identificado a los presuntos responsables que merecen sanciones por dañar el patrimonio municipal.
Marco Antonio Licón Dávila comentó que la SOPMA cuenta con un área de valoración y supervisión de accidentes viales y ahí se hacen los cálculos de las afectaciones económicas que se generan por un vehículo que se estrella contra alguna guarnición, si se tira un poste o un bolardo de concreto o acero fundido. Estos últimos son los más comunes.
Esos daños al patrimonio municipal son pagados por los ciudadanos responsables de los accidentes, puntualizó.