Al recomendar solicitar la carta finiquito cada vez que se termina de pagar lo que se debía a una institución financiera, el subdelegado de la Condusef, Ignacio Villanueva Chávez, advirtió que si no se recibe ese documento se corre el riesgo de continuar con el adeudo o tomar el pago como un abono. Durante el último año, más de un millón 486 mil adultos mexicanos utilizaron su préstamo para pagar otras deudas.

En la actualidad, informó que un poco más de 21 millones de adultos cuentan con algún tipo de crédito en México. La carta finiquito es la garantía de que la cuenta del usuario financiero está en ceros y que se procederá a cancelar el registro de la misma en la base de datos del banco y en el Buró de Crédito.

Si se tienen deudas hay que realizar un plan para poder liquidarlas lo antes posible y no olvidar la carta finiquito. En el caso de tarjetas de crédito, una persona tiene dos opciones: solicitar una reestructuración de deuda o consolidarla. Estas opciones van en función y características del usuario en términos de ingresos, gastos y el monto de la deuda.

“Después de liquidar las deudas es de suma importancia proteger las finanzas, muchas veces se cree que por dejar la cuenta en ceros ya no habrá nada que pueda afectar de nuevo. Sin embargo no es así, algunas tarjetas siguen generando cobro de comisiones como la anualidad que, en conjunto, pueden provocar una nueva deuda”.

Comentó que si se decide no usar más las tarjetas, porque no se tiene un control sobre ellas, lo recomendable es cancelarlas y la mejor forma de asegurar su anulación es solicitando una carta finiquito. Dicho documento se entrega al deudor para garantizar que la cuenta está en ceros, es decir, que la deuda fue totalmente liquidada y se actualizará el estatus en el historial crediticio.

Villanueva Chávez comentó que una vez que se expide la carta finiquito se deben revisar detenidamente los datos contenidos en la misma y que demuestren un saldo limpio. Además, “es bueno que de forma regular se verifique el historial crediticio para saber si hay alguna modificación, se recomienda revisarlo por lo menos una vez al año y evitar alguna sorpresa desagradable. Si se tiene una mala calificación se corre el riesgo de no perfilar para ningún otro préstamo con ninguna institución financiera”.

Por último, mencionó que la razón principal por la que el 31.8% de la población adulta en México no cuenta con un préstamo o crédito, es porque no le gusta endeudarse.