Algunos despachos que actúan como intermediarios entre una entidad financiera y el deudor suelen cometer abusos y violar las normas que los rigen.

LO QUE NO SE VALE…

  • Ofender, amenazar o intimidar a la persona deudora, a sus familiares o cualquier otra que no tenga relación con la deuda.
  • Llamar de números telefónicos que en el identificador aparezca como “privado”, “oculto” o “confidencial”.
  • Utilizar números distintos a los que se encuentran registrados en el Registro de Despachos de Cobranza (Redeco).
  • Presentarse utilizando nombres o denominaciones que se parezcan a las de las instituciones públicas.
  • Solicitar el cobro a terceros, incluyendo las referencias personales y beneficiarios, exceptuando a los deudores solidarios o avales.
  • Enviar documentos que asemejen ser escritos judiciales o fingiendo estar firmados por alguna autoridad u órgano jurisdiccional.
  • Recibir de manera directa el pago de la persona deudora, ni negociar la reestructuración de la deuda, ya que esto se deberá hacer directamente con la institución financiera.
  • Amenazar con cárcel.

Frente a los despachos de cobranza que intimidan, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros recomienda que antes de solicitar una tarjeta de crédito o algún préstamo, se debe reflexionar en la propia salud financiera para saber si se cuenta con la capacidad de pago para liquidarla o enfrentarla si se tiene un imprevisto que aumente los intereses y los cobros comiencen a estresar.

Ignacio Villanueva Chávez, titular de la unidad de atención de la Condusef, señaló que cuando alguien se retrasa en sus pagos de deuda aparecen los despachos de cobranza que actúa como intermediario entre la entidad financiera y el deudor, con el propósito de requerir extrajudicialmente el pago de la deuda, negociar y reestructurar los créditos, préstamos o financiamientos.

Sin embargo, los despachos llegan a excederse con los límites a los que están obligados, cometiendo acciones que incomodan o intimidan a las personas. Por ello, el usuario de algún producto financiero debe conocer las obligaciones a las que deben sujetarse los despachos de cobranza en su labor de cobranza, negociación o reestructuración.

La Condusef apoya si algún despacho de cobranza comete alguna acción ilegal en contra del usuario, hay que presentar la queja en el Registro de Despachos de Cobranza (Redeco) de la Condusef, es una herramienta electrónica que está disponible al público en general.

Link: Presentar queja contra despacho de cobranza