El titular de la Guardia Sanitaria, Octavio Jiménez Macías, pidió a los padres de familia evitar que sus niños salgan a pedir “muertito”; de lo contrario, es exponerlos al contagio del COVID, porque los dulces se los dan en la mano, y las golosinas no pueden sanitizarse, antes de consumirse.
Comentó que quienes suelen dar las golosinas son principalmente mayores, pero sin importar la edad, no se les puede exigir que manipulen los dulces con guantes.
“El riesgo es exponencial, porque al contagiarse el niño, lleva el virus a su casa y con los amiguitos”.
Deben explicarles que este año, no podrán hacer el recorrido para recolectar dulces, y si los papás no quieren perder la tradición, que ellos mismos elaboren las bolsitas de dulces para los pequeños y decorar la casa con figuras alusivas, pero no contribuir a que siga propagándose el virus.
Censuró el hecho de que la gente no se cuide, no sea responsable en su actuar, pero eso sí, “llegado el momento exigen respiradores y camas; y claro que los servicios de salud a nadie se les niegan, pero su negligencia propicia mayores riesgos para los trabajadores de la salud; no pensamos en ellos, sólo en nuestra comodidad”, reprochó.