El senador Samuel García Sepúlveda, presidente de la Comisión de Federalismo del Senado de la República, considera que más escaños deben ser ocupados por ‘millennials’, cundo la mayoría son viejos estancados, obsoletos en el manejo de tecnologías.
“Solamente somos tres senadores de 30 años, de 128, y eso habla de la gran inequidad y desproporcionalidad, porque hoy en día los ‘millennials’ y los ‘centennials’ somos el 50% de la población, es decir de 35 años para abajo, somos la mitad de la población, y sólo le quieren dar voz a tres de 128”.
El gran reto de la política “es que más jóvenes participen, porque quieren dejar a los mismos viejos tradicionales ahí estancados y no meter jóvenes”.
Dijo que ello se debe a que los partidos políticos no abren la puerta a los jóvenes y además, “no hemos puesto cuotas como las mujeres”.
Informó haber presentado una iniciativa para que el 30% de los candidatos sean menores de 30 años, y ahora sí, empezar a lograr un mayor equilibrio en la Cámara Alta.
“Los jóvenes tenemos la ventaja del uso de las redes; mientras que un senador anticuado, al hablar, lo ven y escuchan 200 personas, y uno, por el Facebook e Instagram, miles”; Insistió en que los jóvenes “traemos más herramientas y ventajas”, aunque omitió hablar de la experiencia de las personas de mayor edad.
Sobre la figura de los “superdelegados en el país”, que no es bien vista, porque le resta autoridad a los gobernadores, confió en que más de ellos se opongan, a la vez que señaló que “el problema es que, con el presupuesto de Andrés Manuel, los trae a todos hincados, rogando por migajas; yo les pido que tengan dignidad, que defiendan su autonomía y sobre todo, la libre determinación de sus entidades federativas”.
De esa manera, los superdelegados no van a intermediar ni violar las tareas que tienen los gobernadores, agregó.
Les recomendó que “se pongan las pilas; hoy nos van a dar una friega, habrá otro incremento a la gasolina, en enero, lo que Morena prometió de reversa al gasolinazo, no endeudarnos, cárcel a los corruptos, ya nos traicionaron, mintieron y engañaron”.
“Aguas, aquí no hay dioses ni mesías, hay actos y leyes, que respetar”, sostuvo.