El pasado domingo se celebraron elecciones en la inigualable Francia, con la intención de elegir a su jefe de estado para los próximos cinco años. Emmanuel Macron, quien buscaba ratificarse, derrotó a la candidata de ultraderecha, Marine Le Pen, en la segunda vuelta obteniendo un 58% de los sufragios, logrando una diferencia de más de quince puntos con su contrincante.

De esta forma, Macron se convierte en el primer presidente de la República que resulta reelegido desde que en 2002 se abrevió el mandato de siete a cinco años. Indaguemos un poco sobre los planes y retos para los años venideros.

La participación del presidente de Francia en toda la Unión Europa, resulta indispensable para los próximos cinco años, dado que Alemania ha perdido buena parte del liderazgo en el ente comunitario después de la salida de Angela Merkel de la Cancillería y no parece que Olaf Scholz pueda llenar ese vacío por el momento. Particularmente, ante las hostilidades en Europa del este y el creciente aumento del populismo en el mundo.

En vías de mitigar esto, uno de los principales retos para el nuevo gobierno, estará relacionado con la estrategia para aumentar un salario mínimo con el que cuesta llegar a final de mes. El pedido sobre la recuperación del poder adquisitivo marcó la campaña presidencial y ahora se constituye como una de las demandas urgentes a las que se enfrentará el inquilino del Palacio de Elíseo.

Ante esto, a partir del próximo domingo, el salario mínimo incrementará un 2.5% para situarlo en alrededor de 1,300 euros mensuales –algo equivalente a 28 mil pesos-. Mucho de esto es gracias a revalorización automática, la cual, por ley, se incrementa en función del índice de referencia de precios al consumidor. Sin embargo, existe un gran número de trabajadores galos, que se encuentran un poco más arriba de este salario mínimo, algo parecido a lo que pasa en nuestro país, lo que les impide caer en este beneficio, siendo uno de los sectores más afectados.

Al día de hoy, Francia tiene una tasa inflacionaria cercana a 4.5%, lo que lo posiciona como una de las más bajas en toda la zona europea. A pesar de esto, hemos visto cómo sigue escalando el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, lo que pudiera traer más presiones inflacionarias a todo el bloque europeo y al resto del mundo, sobre todo por el tema de los combustibles. Aquí veremos qué tanta flexibilidad tiene el gobierno del presidente Macron para atacar esta alza en los precios.

Dentro de su paquete económico, también se encuentra la impopular reforma de retrasar la edad mínima de jubilación de los 62 años de manera gradual, es decir, agregar cuatro meses por año hasta llegar a una edad de pensión de 65 años en 2031.

En cuanto al tema energético, que tiene un peso fundamental en Francia, el economista plantea la construcción de seis nuevos reactores nucleares, multiplica la base actual por diez en cuanto a la generación de energía solar, así como llegar a 50 parques eólicos en el mar para el año 2025. Resulta sorprendente que un presidente tan vanguardista en la mayoría de los aspectos, no considere la fabricación de una refinería, como en nuestro país. Algún motivo tendrá.

No serán cinco años sencillos, pero el mundo necesita lideres vanguardistas que buscan una serie de nuevas políticas atractivas para la sociedad, en búsqueda de continuar marginando el populismo en todo el mundo. Nuestro país, así como algunos en América Latina, son la prueba fehaciente del daño que hacen este tipo de ideologías en el poder.

OVERTIME

El pasado lunes, el multimillonario Elon Musk adquirió la empresa denominada Twitter por la módica cantidad de 44 mil millones de dólares, utilizando uno de los acuerdos de compra apalancada más grandes de la historia. Musk menciona que la intención de esta compra está relacionada con la búsqueda de ampliar la libertad de expresión en línea. De esta forma, pudiéramos estar en la antesala del regreso del ex presidente de Estados Unidos: Donald Trump.

 @GmrMunoz

 

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