Los tiempos cambian y las enfermedades aquejan, no obstante, la pandemia que ha costado miles de vidas en el país y el mundo está dejando enseñanza; la principal es ser más sensibles y más humanos, pero no ahora, sino de manera permanente; y no sólo ante el COVID-19, más bien ante situaciones diarias en todo el mundo, como el hambre y la pobreza.

A Eduardo Gama Abuasale, director general del Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil Teletón (CRIT), le toca encabezar una causa que involucra a todos los sectores de la sociedad, reto que ha logrado cumplir, aunque siempre faltará más participación para más y mejores objetivos sellados con solidaridad clara y permanente.

En entrevista, consideró loable ver y saber que el COVID-19 en México ha vuelto más sensible a la gente; “hay que trabajar para que esa sensibilidad sea no sólo en esta enfermedad, abrir los ojos, ver alrededor y atender en lo posible, las necesidades del prójimo siempre”.

Se habla de una ‘nueva normalidad’
“Es un término nuevo, este regreso tendrá que darse paulatinamente con cambios, con ajustes y cosas que no hacíamos, pero siendo mejores como seres humanos y sociedad”.

¿Qué podríamos corregir?
“Antes del COVID ya había distancia entre las personas, no sólo física, también afectiva, no era la sociedad más cálida en muchos sentidos. A los mexicanos en general nos gusta saber y entender que somos cálidos, pero hay otras formas de abrazar.

La mayoría estamos ensimismados y separados, parecemos invisibles, pueblos fantasmas, sólo vemos nuestro círculo de influencia, pero no con el corazón las necesidades de los demás. Eso ya existía, entonces sería falso, creo, decir que todo estaba bien.

Esto ahora nos obliga a mirar diferente, con cubrebocas, con la distancia, con las medidas y todas las recomendaciones, gel, lavado de manos, pero con la calidez, que no necesariamente tiene que ser el abrazo físico; hay formas de abrazar, con una sonrisa, escuchando, mirando, tenemos que ser más conscientes como sociedad.

Lo que puede cambiar, deseablemente, es la consciencia de estar más cerca sin necesidad de tocarnos y abrazarnos, y que desear el bien sea un interés genuino, esa es la parte que como sociedad tenemos que mejorar de aquí en adelante.

El virus va a seguir, seguiremos hablando en mayor o menor medida de esto y seguramente se presentarán otras situaciones que ojalá no sean fuertes.

Pero también hay cosas que no están bien como humanidad, por ejemplo: no puedo creer que haya más de 20 mil muertes al día en el mundo por causas relacionadas con el hambre, no es algo humano, no deberíamos permitirlo, esas son muchas más muertes de las que está registrando el COVID-19 y sí está en nuestras manos ayudar a que no ocurra compartiendo los alimentos, ver a nuestro alrededor y llevar algo a quien lo necesite. Que la generosidad sea permanente, no sólo por la pandemia”.

¿Hay cambios en la forma de trabajar en el Centro Teletón?
“Nuestra prioridad es la hermandad, ayudarnos ahora y siempre. Ver, mirar, mirar bien, con el corazón. Luego entones ¿qué hago?; si preguntamos a la gente si quiere el bien para todos, contesta que sí, pero si le preguntamos ¿qué estás haciendo para ello?, contestan muchos menos.

Veo niñas, niños y jóvenes con discapacidad de nacimiento, accidentes o enfermedad; ellos son ejemplo, son plenos y en muchos sentidos más felices que nosotros.
Lo que hacemos y seguiremos haciendo, aunque ahora sea a la distancia, es que tengan la mejor calidad de vida posible, oportunidades, que estén bien en lo físico y psicológico, peo también a nivel espiritual y social, que sean productivos.

Ahora no vienen a las instalaciones, pero tienen atención; en el 800TELETON, se dan instrucciones para que no detengan su rehabilitación, apoyo con despensas a quienes lo necesitan, hay cosas que hacemos como institución que son signos de amor y seguiremos haciendo”.

Por lo pronto, en el CRIT se preparan para que en julio, si hay condiciones sanitarias y con el debido protocolo, se reinicie la atención presencial donde serán recibidos con el mismo amor brindado en los 17 años que tienen estas instalaciones en la entidad.
Esperan la aprobación de las autoridades de salud para minimizar riesgos y atender a las más de 700 familias que acuden con la esperanza de tener una mejor vida. “Espero que sea en julio o agosto, pues la población atendida es vulnerable en muchos sentidos y no vamos a arriesgarlos, sería imprudente”, concluyó.

¡Participa con tu opinión!