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Agencia Reforma

MONTERREY, NL.- La lucha contra la demencia en realidad inicia a los 40 años, no a los 70 u 80, pues es cuando empiezan a ocurrir cambios cerebrales que pueden allanar el camino hacia la enfermedad y el deterioro cognitivo posterior, según un creciente conjunto de investigaciones, reportó The Wall Street Journal.
El diario indicó que según los investigadores, intervenir antes para mejorar la salud del cerebro y estudiarlo más de cerca en la mediana edad podría ayudar a las personas a mantenerse más alerta en sus últimos años.
Ejercicio regular, dormir lo suficiente y realizar actividades que mantengan el cerebro estimulado son pasos que pueden ayudarle a combatir la demencia en el futuro, destacó.
«La mediana edad es un momento oportuno para elegir estilos de vida y obtener tratamientos que traerán un enorme retorno de la inversión en la vejez», sostuvo Terrie Moffitt, profesora de Psicología y Neurociencia en la Universidad de Duke.
Casi 7 millones de estadounidenses padecen Alzheimer, el tipo más común de demencia, según la Asociación de Alzheimer.
Se espera que la cifra aumente a casi 13 millones para el 2050.
«Una interpretación muy razonable de esos fracasos es que las intervenciones se intentaron demasiado tarde, después de que se había acumulado demasiado daño en el cerebro», explicó Ahmad Hariri, profesor de Psicología y Neurociencia también en Duke.

¿Qué le pasa al cerebro en la mediana edad?
Partes del cerebro empiezan a cambiar más rápido durante la mediana edad, especialmente el hipocampo, que es importante para recordar eventos cotidianos, refirió Sebastian Dohm-Hansen, estudiante de doctorado en la University College Cork en Irlanda.
Dohm-Hansen es el primer autor de un estudio de revisión de marzo sobre el envejecimiento cerebral publicado en la revista Trends in Neurosciences.
Entre los 40 y los 50 años, la materia blanca del cerebro (las conexiones entre las áreas del mismo) disminuye de volumen, explicó Dohm-Hansen. Esto probablemente resulte en una velocidad de procesamiento más lenta, lo que podría tener más efectos en la cognición.
Además, las proteínas pueden acumularse en la sangre, lo que provoca una inflamación leve que puede afectar la capacidad del hipocampo para codificar y almacenar nueva información.
Las personas mantienen sus habilidades basadas en el lenguaje verbal durante toda su vida, afirma Moffitt, pero la velocidad a la que procesas la información y la capacidad para resolver nuevos problemas de lógica y razonamiento disminuye gradualmente con la edad.

¿Qué se puede hacer?
Mantener el corazón sano en la mediana edad es la mejor manera de evitar el deterioro cognitivo, señala Knopman.
La salud del cerebro y del corazón están estrechamente relacionadas.
Las mismas cosas que pueden provocar una obstrucción de las arterias del corazón pueden afectar a las del cerebro, impidiendo el flujo sanguíneo y el suministro de oxígeno.
Las medidas que ayudan tanto a su cerebro como a su corazón incluyen hacer ejercicio regularmente, llevar una dieta saludable y no fumar, así como tratar el sueño obstructivo, evitar la obesidad o contraer afecciones como diabetes, presión arterial y colesterol altos.
Para los pacientes de mediana edad, los médicos suelen centrarse en hacer hincapié en cambios en el estilo de vida, como la dieta y el ejercicio, para controlar la presión arterial y el riesgo de diabetes, dijo Caldwell.