Víctor Hugo Granados Zapata

El miércoles pasado, la SEP anunció a través de su boletín número 196 la implementación de un nuevo sistema de educación que se va a aplicar para el siguiente ciclo escolar, el cual combinará las clases presenciales y las clases en línea, el nuevo modelo “híbrido”. Esta idea se da partir de dos situaciones que se han debatido en materia educativa desde que empezó la pandemia: los efectos negativos que trae consigo el cierre de las escuelas y el riesgo del Covid 19 en las aulas.

Antes de analizar los ejes de este nuevo sistema que va a implementar la SEP, es necesario explicar el contexto de esta decisión. Al inicio de la pandemia no se tenía la evidencia suficiente para determinar qué tan susceptibles eran las niñas y niños de contraer el Covid-19, lo que condujo a que la SEP diera inicio al sistema de “Aprende en Casa”. Sin embargo, conforme pasaron los meses, se publicaron diversos estudios donde se señala que las y los estudiantes más jóvenes (entre los 7 y 10 años) eran menos propensos a contraer y propagar el virus, a partir de diferentes análisis realizados por pediatras y expertos en materia de salud (Cousin-Frankel, Vogel y Weiland 2020).

Por otro lado, tenemos que el cierre de las escuelas ha traído consigo una serie de problemas como el rezago educativo y el abandono escolar. Estos problemas parten no solo de la complejidad de continuar con el ciclo escolar a través de los programas en línea (no tener computadora, televisión, acceso a internet), también estamos enfrentando una crisis económica, la cual va a afectar la economía de las familias, sobre todo a las que están en mayores condiciones de precariedad y marginación. Dadas estas circunstancias (poco contagio entre estudiantes y la crisis económica), el regreso a clases de forma presencial era inminente hasta que el pasado miércoles que anunciaron la implementación de este sistema híbrido.

Los sistemas híbridos de educación son aquellos que combinan las clases presenciales y en línea, y han sido discutidos por especialistas en la materia a nivel internacional y por los ministerios de educación de diferentes países como la mejor opción para el regreso a clases en estos tiempos, buscando aminorar los daños que trae consigo la pandemia para la educación de millones de niñas y niños a lo largo del mundo. Marcelo Pérez Alfaro, especialista en educación del Banco Interamericano para el Desarrollo (BID) señaló en un panel en línea realizado por la Red Interamericana por la Educación (REDUCA) que la clave para el funcionamiento de estos sistemas es la agilidad con la que los gobiernos deben actuar en la implementación de dichos programas y la capacidad de generar un sistema que atienda aquellos contenidos que no se alcanzaron a impartir de los programas (detalló que este seria uno de los problemas más grandes que dejará la pandemia en la educación de todos los países).

Dadas estas circunstancias, la SEP optó por tomar la palabra de los expertos y se propuso elaborar e implementar un sistema híbrido, en colaboración con el magisterio (así lo señaló Esteban Moctezuma, titular de la SEP, en el boletín), que consistirá en 9 objetivos que se resumen en: intercalar al número de estudiantes en diferentes días de la semana (y el resto de los días en línea) para garantizar la sana distancia entre cada una de las y los alumnos, medidas estrictas de sanitización, mejoras a la infraestructura en cuanto a los servicios sanitarios, el uso obligatorio de cubrebocas, la adición de nuevas asignaturas que se enfocan en el desarrollo de las habilidades emocionales de los estudiantes y fomentar las actividades deportivas.

Es de reconocerle a la SEP la realización de este plan y su compromiso para llevarlo a cabo. Sin embargo, aún queda incertidumbre en cuanto al tema presupuestal y si se le va a dar un enfoque diferente a las áreas rurales e indígenas (quienes no tienen acceso a internet o cable). Hace poco, la AC Mexicanos Primero denunció que la SEP ha agotado el 95% del presupuesto para el programa de “Escuelas Tiempo Completo” y el presidente López Obrador sigue con los recortes a las instituciones federales ¿La educación pública quedará exenta de estos recortes o también se aplicarán medidas de austeridad en detrimento del nuevo sistema híbrido y, con ello, a la educación en México?

Mientras no veamos un compromiso en el tema presupuestal por parte de la SEP, el nuevo sistema híbrido peligra en su aplicación y eficacia. La educación no es negociable puesto que quienes salen más afectados en su mala gestión son las niñas y niños con menos recursos, ya que la educación pública puede llegar a ser su único motor para salir adelante.