Saúl Alejandro Flores

Amables lectores continuamos con la temática que he abordado desde hace cuatro semanas, en la entrega pasada les mencioné la vertebración de una política hídrica en donde una de las herramientas es la que denominé Sistema Estatal del Agua, ahora continuaremos con uno de los dos subsistemas básicos, es decir, el Sistema Financiero Estatal del Agua el cual tendrá por objeto: Establecer la coordinación entre los diversos sectores e instituciones vinculados con el agua y sus aspectos económicos y financieros; así como definir los esquemas de generación financiera que hagan viable el desarrollo sustentable del recurso; del mismo modo el reflejar el verdadero valor del agua y promover la corresponsabilidad social que conlleva su administración integral con equidad.

De forma complementaria se tiene el generar los elementos que permitan determinar los valores para derechos de uso y explotación del recurso en las cuencas, promoviendo el acceso y participación de éstos para el territorio del estado y sus municipios. Es importante consolidar la información de inversiones, gastos de administración, mantenimiento, rehabilitación y mejoramiento en los servicios hidráulicos; y generar los recursos económicos necesarios para la planeación, programación, ejecución de obras, su operación, mantenimiento, conservación y reposición diferida, con la concurrencia de las autoridades y de los sectores social y privado.

Para su consolidación, el Sistema Financiero del Agua deberá responder a los siguientes lineamientos: las inversiones realizadas con fondos públicos federales, estatales o municipales en obras, programas o sistemas, deben ser consideradas en forma integrada cualquiera que sea su procedencia y respondiendo a políticas definidas; los  servicios hidráulicos serían considerados en forma autofinanciable y sostenible; el financiamiento público o privado que se establezca para el sector, debe contar con el soporte de los estudios financieros que fijen el monto y tiempo de su recuperación; los lineamientos que establezca la autoridad estatal de agua para la definición y actualización de cuotas y tarifas por servicios de agua dando el soporte para la autorización de las mismas, reflejando el costo real de los servicios.

La participación de la ciudadanía en el financiamiento de los servicios públicos de agua potable, saneamiento y reutilización debe incluir los conceptos de pago por uso o contaminación del recurso hídrico; cualquier subsidio para pago de los servicios hídricos para la población marginada o falta de recursos, se otorgue en forma casuística y no mediante cuotas o tarifas subsidiadas y se considere un gasto del servicio; los estudios financieros y tarifarios; la participación privada en el financiamiento, construcción, operación y mantenimiento de las obras de infraestructura hidráulica, mediante los mecanismos que para el efecto establezca la autoridad estatal deben contemplar los aspectos de eficiencia financiera y técnica creciente; y deben ser consideradas fuentes financieras como servicios ambientales, organismos multilaterales de fomento, bursalitización de la infraestructura entre otras.

La información y seguimiento de las contribuciones por servicios de agua potable, alcantarillado, saneamiento y reutilización; los presupuestos de egresos en materia hidráulica; definición de los procedimientos de cobro; las campañas de difusión para fomentar una cultura de pago por los servicios de agua; la reingeniería de procesos para abatir los costos de operación de los servicios de agua potable, saneamiento y reutilización.

Amable lector, los párrafos anteriores les han debido generar más que una lluvia de conceptos y elementos un rosario sin fin, sin embargo, son los elementos mínimos que deben ser considerados, para arrancar una coordinación de política hídrica. Estoy recordando que hace casi once años en este mismo espacio, les compartí esta herramienta de sistematizar y obedecer a un modelo sistémico que le dé orden a la forma de administrar y gestionar el recurso agua, dejando a un lado el modo tradicional y obsoleto como se ha hecho y sigue haciendo en Aguascalientes o seguirá, en donde otras entidades federativas vecinas han asumido con responsabilidad el desafío que implica quedarse sin agua, como Guanajuato, Querétaro, Jalisco y San Luis Potosí, en Aguascalientes se ha idolatrado el distrito de riego y pegar tubos, construir, porque es “lo que deja dinero” y permite el pago de compromisos o satisfacciones que raya en la avaricia. Aguascalientes, no solucionará la problemática que se avecina con tendido de tubos, ni trasvase, ni con los cotos que han tomado el “parchado hidráulico”, ni siquiera llega a hídrico, de realizar obra para solucionar, pero el bolsillo o los remedios como “multar a quien lave la banqueta”, eso son visiones pueblerinas, el problema es de una dimensión mayor. La próxima semana voy con el segundo brazo que es el subsistema de información del agua, Recuerden amables lectores la importancia de emprender políticas y acciones que permitan que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

Comentarios: saalflo@yahoo.com

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