Las actitudes y movimientos de un individuo pueden ser a favor de una idea, sin embargo, si eso mismo lo hace otra persona podría estar en contraposición, que es justo lo que sucede en el sistema de enseñanza impuesto por el Gobierno Federal en turno, que ha sido criticado por diversos sectores al considerar que está lejos de ser lo que México necesita para guiar los pasos de la generación en proceso y las que vienen.

En apego al cronograma 2022-2023, el pasado 29 de agosto tuvo lugar el inicio del ciclo escolar y al respecto el gobernador Martín Orozco Sandoval señaló que la mandataria electa Teresa Jiménez recibirá un procedimiento debidamente estructurado, que contempla lo suficiente hasta el 31 de diciembre del presente año y que contiene los compromisos con el magisterio y la operación del año lectivo, además, arrancó con cuatro nuevas escuelas para llegar a 33 durante el sexenio que corresponden a los niveles de preescolar, primaria, secundaria, bachillerato y universidad, lo mismo que un Centro de Atención Múltiple. Como parte de esta labor se agregaron programas que ofrecen idiomas, educación dual, tecnologías, movilidad internacional y vinculación empresarial.

El esfuerzo ha sido redoblado en el presente período para tratar de recuperar el rezago educativo que provocó la pandemia en dos ciclos escolares y con el nuevo modelo se trabaja con la participación decidida de las y los docentes.

Para esta administración, apuntó Martín Orozco, “la educación fue la gran apuesta” y esto se refleja que en el Instituto del Educación de Aguascalientes (IEA) “se puso al frente a verdaderos maestros”, como Raúl Silva Perezchica y el actual Ulises Reyes Esparza.

En tanto, como ya es tradicional en Raúl González, dirigente del Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes (CCEA), aseguró que el nuevo modelo educativo “no termina por convencer” al sector productivo de la entidad, pues considera que los contenidos en distintas disciplinas “limitarán un mejor aprovechamiento académico para los estudiantes”, por lo que generará complicaciones en un futuro para incursionar en el mundo laboral”.

Sostuvo que el modelo educativo no será provechoso, ya que no establece grados ni fases, lo cual “condena a niños y jóvenes a caer en un sistema profesional limitado” puesto que estar en las aulas no será garantía de un correcto aprendizaje”.

Como un versado de la educación, el presidente del CCEA vaticinó que el país seguirá generando mano de obra barata y poca capacidad de ingeniería, y esto limitará los niveles de tecnificación. Calificó como “ocurrencia” del gobierno lopezobradorista guiar el programa educativo de manera quebradiza, queriendo alcanzar los niveles de países desarrollados “sin atender las necesidades básicas para partir con cimientos en lo que se pretende”.

Comparó esa actitud con el propósito de reducir la jornada laboral para que vaya en consonancia con husos horario de países europeos, “lo que se convierte en propuestas populistas”, por lo que pidió que toda idea sea justificada, lo que se plantea “es un tema ideológico y como siempre este gobierno trabaja de esa manera. Se condena a los niños, se condena a México, condena al país y al progreso. Se necesita ser eficientes y no estar trabajando con ocurrencias”, puntualizó.

NADA AGRADABLE

Cuando se inicia una nueva etapa en la vida se espera hacerlo en buenas condiciones, como parte de un proceso de cambio, de aprendizaje y de aplicar las propias estrategias, pero si aún no recibe la oficina y ya le anuncian que heredará un cúmulo de problemas, es para preguntar ¿de qué se trata?

En total, la administración de Martín Orozco deja 560 asuntos pendientes de resolución, que corresponden a temas de tipo laboral, agrario, expropiaciones, transporte público y que involucran a prácticamente a todas las dependencias gubernamentales, lo que cabría preguntar ¿qué hicieron en su momento las respectivas oficinas legales que no resolvieron en tiempo y forma cada uno de esas cuestiones?, porque es muy fácil echarle la bolita al que sigue, pero sin asumir responsabilidad alguna que puede ser por negligencia o por conocimientos limitados.

De esa cantidad de expedientes, 500 corresponden a lo laboral, 10 tienen que ver con aspectos que abarca al Gobierno del Estado y de lo que –según eso– “son controlados por cada una de las áreas jurídicas de las dependencias para conocer el estatus jurídico, bajo la vigilancia de la Dirección Jurídica Gubernamental”.

Están también 50 asuntos jurídicos de carácter administrativo gubernamental que involucran a todas las dependencias y cuyas conclusiones avanzan gradualmente, en función que algunas se postergan al haber demandantes que recurren a otras instancias, lo que se alarga al final entre 3 y 6 meses.

Entre los asuntos que a toda costa se buscó que se dejaran de mencionar fue el de la Línea Exprés, propiedad de un grupo de concesionarios del transporte urbano, que de manera indebida fueron expulsados del servicio y se buscaba llevarlos a la ruina económica, ya que no sólo se les prohibió trabajar en una actividad que llevaron a cabo por más de 70 años, sino que les exigían el pago de un crédito que el mismo Gobierno les concedió, muestra inequívoca que estaban dentro de la ley.

En cuanto a los asuntos laborales, son atendidos por un tribunal en materia de empleados públicos y la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA), que por ley no pasaron al nuevo sistema de justicia laboral, sino que continuarán bajo la dirección de la JLCA.

Para demostrar el esfuerzo que han realizado en estos seis años, se dijo en palacio que “se hace un esfuerzo por reducir al mínimo los asuntos, pero la dinámica es permanente en el flujo de funcionaros públicos y agentes de educación, y en estos momentos existen 500 juicios laborales en proceso”.

SE CONFIRMA

Cuando el máximo dirigente obrero de la entidad, José Alfredo González González, consideró que podrían perderse hasta 5 mil empleos en el ramo automotriz, le cayeron encima empresarios, funcionarios y cabecillas de otras organizaciones sindicales, al considerar que no había elementos ni condiciones para que esta medida se llevara a cabo.

Han transcurrido casi dos meses desde que hizo esa declaración, misma que desafortunadamente se hace realidad, materializándose el fantasma del desempleo en el sector más importante para la economía y el crecimiento de Aguascalientes, lo que de no encontrar una solución podría volverse a vivir el problema de la octava década del siglo pasado, cuando cerró sus puertas un número elevado de maquiladoras que de la noche a la mañana dejaron en la calle a miles de hombres y mujeres.

Las condiciones de entonces son muy distintas a las actuales, porque en aquel tiempo se debió a la cancelación de pedidos de las matrices de Estados Unidos, lo que en automático obligaban a parar las máquinas, en cambio ahora se debe a un hecho totalmente ajeno a las plantas ensambladoras de automóviles, como es la falta de componentes que los fabricantes asiáticos no han sido capaces de tener y que afecta a todos los países.

Aunque el secretario general del Sindicato de la Industria Automotriz y Metalmecánica, Rogelio Padilla de León, fue muy cauto en su momento al considerar que el comentario de José Alfredo González era sólo una posibilidad, hoy reconoce que del mes pasado a la fecha han sido despedidos más de 300 trabajadores en las distintas empresas que conforman esta porción, principalmente de autopartes, además en las grandes empresas como Nissan, Compact y Jatco, también llevan a cabo la eliminación de plazas, como reflejo de las condiciones económicas que hacen crisis por la falta de semiconductores y que obliga a parar toda la producción.

El Sindicato ha estado muy pendiente para que sea el menor posible de cesantes y cuando ya no es posible frenarlo se vigila que los trabajadores reciban lo que en derecho corresponde y con el compromiso de que una vez que se regularice la situación puedan ser recontratados, en virtud que las empresas pierden mucho al tener que prescindir de empleados que tienen una alta capacitación, por lo que confían que una vez que pase este transitorio los tengan de regreso.

Reconoció Rogelio Padilla que hay empresas que ya no pueden más, lo que las obliga a reducir la nómina, por lo que “observamos que si esto continúa los despidos podrían incrementarse”. Es natural que cuando la crisis económica toca la puerta hay que buscar una respuesta pronta, por lo que se recurre a los créditos y a seguir funcionando con un número reducido de trabajadores, pero de lo que no se escapa es con el pago de energía eléctrica, teléfono, transporte y comedor, que obliga a un desembolso que en las actuales circunstancias representa una carga muy fuerte.

La producción en general se encuentra en un 60% de su capacidad instalada, sin embargo, en el caso de Moto Diesel Mexicana lleva cinco meses en paro técnico.

Estimó que la situación en general continuará prevaleciendo este mes, con paros técnicos de al menos siete u ocho días y con salarios menguados, ya que se paga al personal el 50% de su ingreso, obligándolos a renunciar o a buscar una fuente extra para allegarse los recursos que requieren para solventar las demandas del hogar y las obligaciones que tienen contraídas desde hace tiempo, pero “lo más preocupante es que no se ve para cuándo termine esto”.

SÓLO DESEOS

Han pasado cuatro años en el poder federal y con un avance considerable en los gobiernos estatales, por lo que podría esperarse que fueran más cautos en su conducta y menos ambiciosos en los intereses políticos, pero está visto que no están dispuestos a cancelar sus parcelas personales, lo que lleva a una permanente lucha por desbancar a los que están al frente del organismo.

Como se estila en estos casos, el recién designado presidente del comité estatal del Movimiento de Regeneración Nacional, Gilberto Gutiérrez Lara, pidió unidad y que cada uno de sus integrantes trabaje a favor de una sola causa para alcanzar mejores resultados electorales.

Dijo que deben dejar fuera los resentimientos personales y se tenga presente que la unidad es la base para consolidar este proyecto, al reconocer que por los resultados del reciente proceso electoral “no ha terminado de afianzarse”.

Al ser cuestionado sobre los desacuerdos que hay con un grupo representativo y de la poca unidad de la militancia, Gutiérrez consideró que “no se cerrarán las puertas para nadie y que por el contrario se buscará el acercamiento con cada uno para lograr consensos que permitan el tránsito de una sola ruta para el partido en el estado”.

El nuevo comité tiene un año para consolidarse, teniendo que en 2023 no habrá elecciones estatales y para el siguiente se sabrá si se convierte en una verdadera opción para los electores.