Dalila Sarabia
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Enfermeras del Hospital de Especialidades del Centro Médico Siglo 21 -dependiente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)- enfrentan al Covid-19 con supuestos cubrebocas N95, los cuales se han roto en varias ocasiones e, incluso, antes de usarlas.
A nombre de sus compañeros, una de las enfermeras explicó a REFORMA que recién iniciada la emergencia sanitaria sí se les entregaron mascarillas certificadas.
Sin embargo, después de Semana Santa, el abasto se agotó y les han dado otras con la leyenda impresa, pero no son las auténticas.
Ante esta situación, el personal ha pedido a sus superiores que les proporcionen el material adecuado para evitar contagios, los cuales ya se han registrado, pero la respuesta -mientras muestran las mascarillas rotas- es que “es lo que hay”.
“Nos dijeron que todas las autoridades lo saben y que hay escritos a nivel central de que nos cambien (las mascarillas) pero, (nos dicen) que ahorita es lo que hay”, comentó la enfermera.
Según les informaron, se trata de material que les han ido donando y el cual deberán utilizar hasta que se termine. Las mascarillas en cuestión incluyen leyendas en chino que destacan la nomenclatura “N95”, pero la trabajadora de la salud relata que a algunos compañeros se les han partido por la mitad.
Derivado de que saben del arribo de más de 10 vuelos procedentes de China con insumos médicos, los trabajadores cuestionaron por qué no se les ha dado el material adecuado y que temen contagiarse, ya que algunos también estarían exponiendo a sus familias.
Por lo tanto, han tenido que invertir recursos propios en la compra de material especial para su protección, sumando gastos de poco más de 2 mil pesos para adquirir en línea las mascarillas N95, goggles y guantes.
“Nos prometieron un bono que no nos ha llegado, mejor ya les llegó a los administrativos que al área de enfermería.
“Yo sí esperaba mi bono para comprar más equipo para protegerme, pero pues no, no llega”, reprochó.
Otras de las carencias en este hospital Covid-19 es que ni siquiera tijeras tienen, por lo que los trabajadores tienen que cruzar los largos pasillos para poder prestarse el equipo.
“El problema no es con las jefas de enfermeras, yo siento que el problema real es de los directivos, que son quienes manejan los dineros”, indicó la trabajadora que pidió omitir su nombre.
Además de la falta de material, asegura que también carecen de capacitación, ya que se había programado un curso sobre cómo enfrentar la pandemia, pero éste fue cancelado y no se volvió a reprogramar.
“No querían irse preparando ni comprar cosas, si lo piensas de mala forma, yo siento que se querían ahorrar ese dinero o se lo gastaron en otras cosas.
“Y cómo es posible que nosotros en línea estamos comprando las N95, muchas ya invertimos en mascarillas de doble filtro que nos están costando entre mil y mil 500”, lamentó la enfermera.

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