Juan Manuel Frausto Aguayo 
Agencia Reforma

Guadalajara, México.- Con el asesinato del ex Gobernador Aristóteles Sandoval, Puerto Vallarta suma otro crimen de alto impacto, lo que refleja el foco rojo que representa en materia de inseguridad en Jalisco.

Apenas el 22 de noviembre privaron de la libertad al empresario inmobiliario José Felipe Tomé Velázquez.

Él fue agredido a tiros en el Boulevard Francisco Medina Ascencio, frente a la zona militar de Puerto Vallarta, esa madrugada.

Lo acompañaba Jeovanny Flores Santiago, de 39 años, quien era director comercial del complejo de suites Bolongo, y éste falleció tras el ataque.

El 24 de noviembre la Fiscalía de Nayarit comunicó que el cadáver del empresario fue localizado en un tramo carretero entre La Peñita de Jaltemba y Compostela, a la altura del poblado Mesillas.

Asimismo, el 18 de julio, en el Fraccionamiento Fluvial Vallarta, otro comando privó de la libertad a un grupo de entre 13 y 14 personas y dejó sin vida al empresario Joaquín Alba, de Guanajuato, quien se resistió.

La Fiscalía confirmó el caso una semana después y lo último que reveló fue que los criminales mantenían cautivos a tres.

También, el 15 de agosto de 2016, en el restaurante La Leche fueron privados de la libertad Jesús Alfredo e Iván Archivaldo Guzmán Salazar, hijos de Joaquín Guzmán Loera, «El Chapo».

Una de las líneas de investigación apuntaba a que, como Puerto Vallarta es área de influencia del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), miembros de éste grupo habrían sido los responsables del ataque debido a la confrontación que mantienen con el Cártel de Sinaloa. Al final los hijos de «El Chapo» fueron liberados.

De acuerdo con información de la Fiscalía del Estado, proporcionada tras el atentado contra el ex Fiscal Luis Carlos Nájera, en Puerto Vallarta opera el grupo Delta, del CJNG.

Se trata de un grupo armado de élite y que se especializa en ejecuciones y privaciones ilegales de la libertad; este comando lo integran sicarios reclutados en el interior del Estado, principalmente de Puerto Vallarta y el sur de Nayarit.

Su incursión se da como parte de la disputa que mantiene el CJNG con el Cartel Nueva Plaza en el Estado.