Staff
Agencia Reforma

NÁPOLES, Italia.-Tan riesgoso fue el rodillazo que recibió al arranque de la Copa Oro que Hirving Lozano incluso pudo quedar paralítico.

«Claro que sí (me asusté), fue una lesión muy fuerte. Gracias a Dios no pasó a mayores, pero estuvo a nada, como me decían los médicos, un poquito más, un poquito menos, derecha o izquierda podía quedarme paralítico o perder el ojo porque se abrió todo el ojo, entonces fue muy complicado, la verdad sí tuve miedo en ese caso», dijo a ESPN.

El pasado 10 de julio, en el debut contra Trinidad y Tobago en la Copa Oro, el «Chucky» recibió un empujón que provocó que su rostro se estrellara contra la rodilla del portero trinitario Marvin Phillip.

Lozano incluso requirió cirugía estética. Abandonó la concentración. Fue una dura baja para el equipo mexicano.

«Cuando tienes hijos es ver por ellos porque muchos médicos me lo han dicho, hasta pude perder la vida en eso y la verdad sí te da mucho temor en esas ocasiones porque dejas a dos niños, a una señora sola, para mí sí fue un golpe muy duro y sí te hace pensar muchas cosas», comentó.

Lozano regresaría a la convocatoria del Tri para los partidos del Octagonal contra Canadá, Honduras y El Salvador, a celebrarse el 10, 13 y 16 de octubre.