A cuatro meses del vencimiento del permiso de la Semarnat para arrancar con la construcción del Centro de Revalorización de Residuos Urbanos del Municipio de Aguascalientes, el regidor presidente de la Comisión de Limpia y Aseo Público, Gustavo Tristán López confía en que este mismo mes sea aprobado por el Congreso del Estado y se emprenda el proceso de una licitación pública nacional.
Indicó que hasta el momento ha dialogado con 18 de los 27 diputados de la legislatura local, quienes han expresado buenos comentarios sobre este proyecto que prevé la generación de energía eléctrica por medio de un biodigestor y que permitirá cubrir la demanda en el alumbrado público citadino, con lo que se ahorrarían 3 millones de pesos mensuales que actualmente se pagan a la CFE.
El regidor capitalino señaló que el Centro de Revalorización de residuos urbanos tiene un costo de 300 millones de pesos y otros 150 mdp para un biodigestor para la generación de energía eléctrica, cuyos recursos provendrán de la iniciativa privada, en un predio municipal, y luego de 15 años de operación pasará a ser propiedad del Ayuntamiento de Aguascalientes.
En este momento, el municipio capital no cuenta con recursos públicos para este proyecto, por esa razón se recurre a la participación del sector privado.
En la actualidad se cuenta con un permiso de la Semarnat que data desde abril 2017 con una vigencia de dos años para construir ese centro de revalorización, y en este momento la dependencia federal exige avanzar al siguiente paso y no limitarse a la disposición final que se realiza cotidianamente en el Relleno Sanitario San Nicolás.
Agregó que el siguiente paso es reusar, separar y reciclar, así como generar energía eléctrica.
A través del proyecto del biodigestor, dijo que únicamente se utilizarían los desechos urbanos orgánicos para acelerar la descomposición, extraerle el gas metano y conducirlo a los motores para la generación de energía eléctrica, la cual abastecería el consumo total de alumbrado público del municipio de Aguascalientes.
El precio de la luz sería un 25% menor a la que cobra la CFE y se habla de tres millones de pesos mensuales, lo que se dejaría de entregar a la empresa paraestatal y ser canalizados esos recursos a proyectos de infraestructura o de servicios públicos en esta capital, puntualizó.