Gabriela Villegas
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-El uso indiscriminado de plástico como supuesta barrera contra el Covid-19 se ha incrementado durante la pandemia, y además con esto también se provoca un mayor daño al medio ambiente.
Con la entrada en vigor de la Ley Ambiental que prohíbe la venta y uso de bolsas de plástico de un sólo uso por parte de los comercios, Nuevo León busca reducir este material como desecho, pero el coronavirus implicó un retroceso en las normativas logradas.
El disparo en la entrega de comidas rápidas a domicilio por el encierro obligado por el Covid, también multiplicó el uso de materiales desechables contaminantes.
Es común que restaurantes y hasta aerolíneas entreguen alimentos en utensilios de plástico y envueltos con este material, con la idea que protegen a sus clientes de no contagiarse de Covid.
La supuesta seguridad al usar plástico es erróneo, pues un estudio del National Institutes of Health (NIH) de Estados Unidos detectó que el virus puede permanecer hasta tres días en superficies como acero inoxidable y plástico, mientras que en cartón sólo 24 horas.
“Empiezas a convertir cada comensal en un empaque. El problema fue que no existen muchas alternativas. El empresario tiene que invertir en paquetes para llevar y lo más seguro es que se va a ir por la opción más barata sin considerar los impactos (ambientales) que esto pudiera tener”, comentó Alfredo Nanni, ingeniero ambiental del Centro de Sostenibilidad de la UDEM.
Son minoría los comercios que utilizan materiales biodegradables en sus servicios.
Perla Martínez, de Revolución Refill, comentó que hay una falsa percepción de seguridad sanitaria ante el coronavirus al usar empaques de plástico y/o desechables.
“Se creó esta falsa y peligrosa percepción de que los plásticos desechables protegen de lo contagios”, expresó Martínez. “Empezaron a levantar las voces gente de la industria del plástico y las cámaras empresariales”.
El uso excesivo de plástico durante la pandemia por el Covid-19 es un retroceso en los logros de regulación ambientan que se habían concretado, coincidieron los especialistas.
Aún así, ciudadanos y empresas pueden ser corresponsables para reducir el impacto ambiental de los materiales de un solo uso.
Ángeles García Serna, asesora en manejo de residuos, comentó que los restaurantes deben apostar al uso de desechables en cartón o unicel biodegradable para reducir el impacto ambiental.
Sobre las empresas mencionó que deberían apostar por la economía circular, es decir, reducir los materiales vírgenes y los desechos apostando por el reciclaje.
También aconsejó que la población acostumbre a cargar con utensilios reutilizables para evitar los desechables.