Jorge Escalante
Agencia Reforma

GUANAJUATO, Guanajuato.- Una turbia asamblea sindical de la CTM con denuncias por compra de votos, amenazas, intimidación y la destrucción de votos se convirtió en el primer conflicto laboral en el marco del tratado comercio entre México, EU y Canadá (T-MEC).
Hace una semanas se realizó una consulta en el sindicato “Miguel Trujillo López” que agrupa a 6 mil 494 trabajadores de la planta de General Motors en Silao para ratificar un contrato colectivo de trabajo.
El gremio es controlado desde hace casi 20 años por el ex senador priista de Coahuila, Tereso Medina Ramírez.
La queja contra el cacique cetemista llegó hasta el congreso de EU y se activó el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida (MLRR), incluido en el T-MEC.
Ayer mismo la Secretaría del Trabajo ordenó reponer la elección sindical en menos de 30 días.
“Estaban obligando a los trabajadores a votar a favor de ratificar el Contrato Colectivo de Trabajo. Hubo supuestos cursos de orientación, donde se amenazó que si no se votaba a favor de la ratificación se perdería el trabajo”, acusó un obrero de la planta automotriz en Silao.
De acuerdo con Israel Cervantes, promotor del grupo independiente “Generando Movimiento” y despedido en 2019 por ir en contra del sindicato oficial, los trabajadores de GM sufren constantes violaciones a sus derechos sindicales.
Denunció que el actual sindicato opera a complacencia de la empresa y aseguró que hay una molestia.