Violeta Meléndez 
Agencia Reforma

Para que el regreso a clases de forma presencial en nivel básico sea seguro, las medidas de protección y reacción deben comenzar en casa.
Así lo plantea el epidemiólogo de la Universidad de Guadalajara, Héctor Raúl Pérez Gómez, quien enlista una serie de medidas que los padres de familia deben tener claras antes de retomar las aulas, entre las que destaca una fluida comunicación con el estudiante y maestros.
“Los padres deben evitar enviar a sus hijos al centro escolar si llegan a presentar cualquier síntoma de enfermedad respiratoria. En vez de llevarlos a la escuela hay que ir al médico, hablamos de fiebre, dolor de cabeza, tos y otros síntomas respiratorios”, planteó en entrevista.
Además, mencionó que en caso de que su hijo o hija presente cualquiera de estos síntomas, sospechosos de Covid-19, deben mantenerlo en casa y buscar que le realicen una prueba diagnóstica, cuyo resultado debe ser compartido con las autoridades de la escuela.
En el caso de que el menor haya estado en contacto con una persona con Covid activo, aunque no presente síntomas, también deben aislarlo para evitar una línea de contagio.
“Enviar a sus hijos con mucha protección, como es el uso de cubrebocas y no se lo quiten, careta, que tengan mucha comunicación con sus hijos para asegurarse de que conocen las medidas, que se laven constantemente las manos”, añadió.
También recomienda a los padres de familia procurar que los planteles educativos, aunque cumplan con la condicionante de contar con salones al 50 por ciento de aforo, privilegien los espacios abiertos que principalmente son destinados para actividades físicas.
“Las áreas para deporte y recreación pueden ser utilizadas para clases y disminuyen mucho el riesgo de contagio, por otro lado, con la utilización de esos espacios, se asegura la distancia segura entre cada persona”, plantea el epidemiólogo.
“Los padres deben revisar que el plantel esté cumpliendo con las medidas de seguridad. Que exista suficiencia de alcohol y que las instalaciones sanitarias estén óptimas, jabón, toallas desechables para el secado de manos”.
Pérez Gómez recordó que, si bien no existen en el país esquemas de vacunación para menores de edad, en la medida en que la población adulta se inocule, de manera indirecta se protege también a este sector infantil y se contribuye a un regreso a clases más seguro.