La Noticia:

La tensión en las universidades de Estados Unidos por la guerra en Gaza sigue en aumento, con desalojos, detenciones, enfrentamientos y la expansión de las movilizaciones estudiantiles en distintos campus del país… (bbc.com).

Comentario:

Cada vez más universidades se han sumado a las protestas contra la invasión de Israel en la Franja de Gaza. Se podría pensar que es un ejercicio de la libertad de expresión y que portar carteles con la leyenda: “Libertad a Gaza” es una expresión válida. El problema es que las cosas han rebasado un límite y que también existe un movimiento en favor de Israel, un aliado tradicional de los Estados Unidos. ¿En dónde está el movimiento? ¿Qué consecuencias pueden existir?

Muchas universidades de Estados Unidos han visto crecer las protestas en favor de Gaza. De costa a costa y de norte a sur. Esto también se ha contagiado en algunas universidades de Europa, Canadá y Australia. Aunque son quizá dos las que han llamado más la atención: Columbia en Nueva York y UCLA en Los Ángeles.

En Columbia las autoridades de la universidad pusieron un límite para que los estudiantes desalojaran el campamento de protesta. No sólo no lo hicieron, sino que incluso tomaron un edificio al cual rompieron numerosas ventanas. La policía entró al campus y arrestó a cerca de 300, entre estudiantes y colados externos. En UCLA hubo un enfrentamiento entre propalestinos y proisraelíes. La policía intervino y arrestó a muchos.

Cabe recordar un poco de historia. El conflicto estudiantil de México en 1968 comenzó el 26 de julio de ese año. Todo se desencadenó por un enfrentamiento entre estudiantes de las preparatorias vocacionales del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Preparatoria Isaac Ochoterena de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). La represión policial a esta disputa fue el catalizador que movilizó a los estudiantes a protestar contra la violencia policial y exigir mejoras sociales, políticas y económicas. El movimiento creció rápidamente, con la participación de estudiantes de diversas instituciones educativas, y culminó trágicamente con la masacre de Tlatelolco el 2 de octubre. Nótese que el conflicto inicial quedó en el olvido y los estudiantes se centraron en la represión gubernamental.

Nadie desea que algo así suceda, pero ya hay muchos estudiantes en la cárcel. Y si se llega a dar un mártir…

¿Es válido manifestarse contra la violencia en Gaza? Sin duda. ¿Es válido manifestarse en favor de que Israel recupere a sus ciudadanos secuestrados? También. Lo que debería quedar claro como inválido es usar el derecho a manifestarse para destruir instalaciones, o para pelear con los manifestantes de enfrente. Tal vez haya muchos estudiantes que ni siquiera conocen bien cuál es la situación de la guerra y como acarreados toman partido. Pelearse no tiene sentido si se está expresando un deseo por la paz en Oriente Medio. No se ve cómo puedan terminar las movilizaciones, pero esperemos que las vacaciones de verano sean un aliciente para desalojar las universidades.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com