Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

Miles se manifiestan en Bangkok mientras el rey regresa al país… (bbc.com).

Comentario:

Surgen algunas preguntas al leer el encabezado de la noticia: ¿Manifestación a favor o en contra del rey? ¿Quién se manifiesta? ¿Cómo que el rey está regresando a su país, pues dónde andaba? En resumen, ¿qué está pasando en Tailandia? Las respuestas rápidas son; en contra, los jóvenes, en Alemania, se busca la renuncia del Primer Ministro… Pero como que no aclaran mucho el panorama. ¿Cierto? Vamos mejor a las respuestas con sustancia.

Recordemos primero que en el 2014 hubo un golpe de estado en Tailandia. El ejército depuso al Primer Ministro y un general, Prayuth Chan-Ocha, tomó el puesto. Los militares no osaron tocar la institución de la monarquía porque el rey Bhumibol Adulyadej era muy apreciado por la gente. Y el rey, ya viejo, no se opuso al golpe de estado.

Con los militares en el poder, el rey falleció en octubre de 2016. El príncipe Vajiralongkorn (si lo pudo pronunciar de corrido y sin respirar, podría considerar viajar de vacaciones a Tailandia) asumió el trono dejando ser a los militares y los militares a él. De hecho, se pasa la mayor parte del tiempo en Alemania y es poseedor de una gran fortuna.

En esta situación aparecen los estudiantes. Una generación que se siente olvidada por un rey que se la pasa en Europa y ofendida por vivir en un régimen militar dictatorial. Si bien los militares no parecen ser de esos que no respetan derechos humanos, los jóvenes están decididos a cambiar a un régimen democrático.

Y para eso han salido a las calles. A principios de año la pandemia los frenó un poco, pero a partir de junio, miles desfilan por las calles levantando tres dedos de la mano, al parecer copiando el símbolo de la película “Los Juegos del Hambre.” Y gritando consignas para que el Primer Ministro renuncie y se instaure la democracia en lugar de la monarquía.

No tienen nada específico en contra del rey, salvo que sienten obsoleto el título. Ya no les hace falta el rey y sienten un desperdicio que el rey gaste su fortuna en Alemania. Pueden vociferar abiertamente contra el Primer Ministro, pero deben ser cuidadosos al protestar de la monarquía. En Tailandia existe una ley de lesa majestad que probablemente sea la más estricta del mundo. Esta ley prohíbe criticar al rey y las ofensas pueden resultar en penas de hasta 35 años de cárcel.

Pero son jóvenes y atrevidos. La anterior generación está con el rey y no es capaz de protestar. Los jóvenes tailandeses traen otro chip. Tienen un carácter que nos permite pronosticar (no es por presumir, pero en el 2014 pronosticamos en este mismo medio el golpe de estado semanas antes de que ocurriera) que, tanto los militares como la monarquía, tienen sus días contados.

¡Bien por la juventud, en este caso de Tailandia!

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com