Dulce Soto
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La moda de tatuarse las cejas, el contorno de los labios o los párpados para lucir delineados permanentes puede ocasionar infecciones, procesos inflamatorios de la piel y hasta requerir remover la zona tatuada, alertan especialistas en dermatología.
Julio Enríquez Merino, jefe del servicio de cirugía del Centro Dermatológico “Dr. Ladislao de la Pascua”, explica que algunas personas pueden reaccionar de manera negativa a las tintas o a la técnica de punciones con las que se realizan los tatuajes.
Si, además, el procedimiento se hace en zonas del cuerpo sensibles, como los ojos y los labios, el riesgo puede ser mayor.
Cada día, el Centro especializado atiende hasta dos personas por reacciones adversas en la piel después de realizarse un tatuaje y con frecuencia se trata de mujeres con cejas, párpados o labios delineados permanentemente.
Las cejas son una zona del cuerpo que, al someterlas a un tatuaje, pueden inflamarse, endurecerse, hacerse gruesas y amarillas, describe.
“Es un problema granulomatoso que se llama sarcoidosis y esto tiene que ser tratado con antiinflamatorios y, a veces, hasta con remoción del área que estuvo tatuada porque, si no se elimina el pigmento, va a seguir generando este tipo de situaciones”, alertó.
Subraya que no se conoce la causa exacta de por qué algunas mujeres desarrollan sarcoidosis en las cejas tras tatuarlas, pero es probable que el pigmento que se utilizó para los delineados de cejas sea un factor que influye en la aparición de esta enfermedad.
Los delineados permanentes del contorno de los labios pueden dejar cicatrices graves, remarca, y hasta afectar su sensibilidad.
Debido a que la piel de los párpados es muy delgada, indica, al hacer tatuajes que simulan un delineado de ojos el pigmento puede permear hacia la cavidad ocular y provocar una reacción grave.
“Unos llegan con reacciones al pigmento, es decir, que el organismo identifica la sustancia como algo extraño y trata de destruirla, lo que puede generar una reacción de tipo alérgico”, explica.
En otros casos, detalla, acuden porque se les contaminó la piel con virus, debido al método empleado a la hora de realizar los tatuajes.
El especialista dijo que las señales de que un tatuaje presenta un efecto adverso en la piel son comezón intensa y ardor que, al persistir por varios días o semanas, provoca una pequeña secreción de líquido que hace que la piel se note húmeda y forma una costra amarilla que, al removerse, vuelve a generar secreción.
Estos pacientes, indicó, deben acudir con un médico dermatólogo, recibir tratamiento antiinflamatorio y tratar de remover los elementos de tinta que estén generando ese tipo de reacciones.
La dermatóloga Wendy Picasso explica que el grado de afectación dependen de cada persona, de qué tan sensible sea y qué reacciones pueda generar el procedimiento.
Debido a que el pigmento disminuye con el tiempo, mientras más retoques se hagan a los delineados, más podría aumentar el riesgo de infección.
Subraya que, ante la falta de una regulación eficaz de los lugares que aplican estos tatuajes, es necesario verificar los datos del establecimiento al que se acuda, si tiene permiso de la Secretaría de Salud y Cofepris.
Además, se debe comprobar que los instrumentos para hacer el tatuaje sean nuevos y estériles, y que el procedimiento incluya un proceso de asepsia y antisepsia.