Frida Andrade
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La protección para los inversionistas del sector energético es más favorable bajo el viejo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que mediante el nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), aseguró Gabriela Álvarez, presidenta del Comité de Arbitraje de Inversión de la Cámara Internacional de Comercio en México (ICC, por sus siglas en inglés).
En caso de que por la reforma energética los inversionistas estadounidenses o canadienses recurran a mecanismos de protección de un pacto internacional, les sería más favorable usar el TLCAN, subrayó.
«Los recursos que tienen para recurrir a tribunales internacionales en materia de inversión (en el T-MEC), están más restringidos que los que tenían en el TLCAN, ahí no hubo una mejoría», afirmó Álvarez.
Explicó que, aunque el T-MEC ya entró en vigor desde el 1 de julio de 2020, todavía es posible llevar casos de arbitraje internacional bajo el TLCAN hasta julio de 2023.
La única condición es que la inversión se haya realizado antes de la entrada en vigor del T-MEC, destacó Álvarez.
Ambos pactos tienen reglas de defensa, pero bajo la figura de expropiación indirecta, trato justo y equitativo, el T-MEC requiere que exista un contrato firmado entre el inversionista y Gobierno en sectores como el eléctrico, mientras que en el TLCAN no se impuso ese candado.
«Los efectos de las medidas que se están previendo en la reforma podrían tener efectos expropiatorios y serían equiparables a una expropiación indirecta», expuso.
Asimismo, el T-MEC incluye la obligación de recurrir primero a los tribunales nacionales antes de iniciar un arbitraje internacional, lo cual no es necesario en el TLCAN.