A principios de abril la candidata presidencial por MORENA, Claudia Sheinbaum, presentó su propuesta anticorrupción. Lo hizo rodeada por el equipo que preparó la propuesta, encabezado por Javier Corral y el cual incluye personas conocedoras de los temas.

Al nuevo responsable de combatir la corrupción le tocará investigar y, de ser procedente, sancionar los innumerables casos que se han descubierto en la presente Administración, los cuales incluyen asuntos que involucran a la familia del presidente López Obrador. Tan solo el desfalco a Segalmex rebasa por mucho cualquier caso de corrupción de sexenios anteriores. La pregunta es si tendrá los arrestos y el apoyo necesario para hacerlo.

En cuanto a la propuesta anticorrupción de Sheinbaum abarca temas ya conocidos tales como digitalización de trámites, mejorar contrataciones públicas,  mejorar coordinación entre órdenes de gobierno, favorecer las licitaciones públicas, combatir a empresas fantasma y de fachada, entre otras.

Entre las carencias de la propuesta se puede mencionar el que no se le dé prioridad al servicio profesional de carrera; el que no se le dé un apoyo decidido a la transparencia; y el insistir en combatir a la corrupción por la vía administrativa en lugar de la penal. Tampoco se define cual será el papel de los órganos internos de control,  entre muchas otras.

Como novedades se pueden mencionar: el revisar el sistema de fe pública; el aumentar el plazo de prescripción de las faltas administrativas; y el someter a los responsables de adquisiciones a controles de confianza, entre otras.

Comentaré aquí tres aspectos de la propuesta de Sheinbaum:

  1. Agencia Federal Anticorrupción. A diferencia del Sistema Nacional Anticorrupción que no tiene capacidad operativa, esta Agencia estaría especializada en combatir la corrupción desde el punto de vista administrativo, con herramientas para investigar y perseguir este tipo de faltas administrativas. Para crear esta Agencia se continuaría desmantelando a la Secretaria de la Función Pública, quitándole funciones, al trasladar a la Agencia la capacidad de investigar faltas administrativas graves. Esta Agencia a su vez turnaría los expedientes al Tribunal Federal de Justicia Administrativa para su substanciación, resolución y en su caso, sanción.

  1. Secretaria de la Función Pública. Al quitársele las funciones de investigar faltas administrativas graves, se quedaría con el control interno del gobierno federal, de su desarrollo administrativo y continuaría con la investigación y sanción, en su caso, de faltas administrativas no graves. Esto último plantea que muy pocos servidores públicos se podrían trasladar a la Agencia. También continuaría a cargo de nombrar titulares de Unidades de Administración y Finanzas (Antes oficiales mayores) en el gobierno federal, con el consecuente conflicto de interés.  También se contemplan modificaciones a la Ley General de Responsabilidades Administrativas.

  1. Delitos de Corrupción. Se propone desarrollar un modelo nacional para investigar delitos de corrupción, respaldado por una Ley General para Investigar y Sancionar Delitos por Hechos de Corrupción. Esta ley ahondaría en la tipificación de conductas delictivas que actualmente quedan impunes. Además, se fortalecerían fiscalías y tribunales anticorrupción y se haría responsables penalmente a las empresas. Algo muy importante es que se propone el desarrollo de un sistema de inteligencia anticorrupción, herramienta clave para combatirla.

Pero lo fundamental no es si la propuesta de la candidata Sheinbaum es buena o mala,  sino que, en caso de llegar al poder, saber si verdaderamente combatirá la corrupción de este sexenio. Esto no podremos saberlo por ahora pero sin voluntad política, las mejores propuestas fracasan. Por ello, la alternancia de los partidos en el poder es una buena forma de combatir a la corrupción.