La diputada Irma Guillén Bermúdez propone modificaciones a la Ley de Movilidad, para que sean más severas las sanciones del alcoholímetro, sistema que debe aplicarse en todos los municipios; además, que también se haga la prueba a menores de edad, con la corresponsabilidad de sus padres; y en caso de reincidencia, que el padre o tutor cumpla con las horas de arresto que van de 24 a 36 y son inconmutables.

A los conductores en estado de ebriedad, se cancelará temporal o en forma definitiva la licencia de conducir y si se trata de operadores del transporte público, del tarjetón de identificación.

La legisladora expuso que en México se registran 400 mil accidentes de tránsito al año, además de los accidentes menores que no son registrados; 40 mil personas mueren en accidentes viales y 90 mil resultan lesionadas anualmente.

De acuerdo a los principales indicadores emitidos por el Observatorio Estatal de Lesiones del ISSEA, referentes a la Seguridad Vial en el año 2018, se presentaron 2 mil 689 hechos de tránsito con 172 muertes y 3 mil 908 lesionados para una población total de 1 millón 321 mil 453 y un parque vehicular de 500 mil automotores.

El número de pruebas de alcoholimetría realizadas en el estado fueron en su totalidad 111 mil 176, de las cuales dieron positivas 4 mil 250, con 3 mil 074 para aliento alcohólico y 1,176 arrojan estado de ebriedad, el resto 106 mil 926 resultaron negativas.

Considera que es indispensable dar seguimiento y reforzar las prácticas que han demostrado resultados tangibles que permitan evitar al máximo la pérdida de vidas por el absurdo de conducir un vehículo bajo los efectos del alcohol o drogas.

Según el Observatorio citado, los accidentes se pueden prevenir en un 90%: en el 70% existe alcohol; y constituyen la cuarta causa de muerte.