Jorge Cano 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Para contrarrestar la contracción por el coronavirus, el Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) presentó un plan de emergencia económica.

El proyecto propone incurrir en déficit para incrementar el gasto público, un programa de garantías por parte de la Banca de Desarrollo y facilidades fiscales.

Así, el IMCP sugirió una política fiscal temporal contracíclica para incrementar el déficit fiscal en 0.5 por ciento del PIB, sólo por este año, lo que equivale a cerca de 110 mil millones de pesos, comentó Ernesto O´Farril Santoscoy, presidente de la Comisión de Análisis Económico del IMCP.

Además, se requiere un programa de inversión pública en proyectos de infraestructura por 330 mil millones de pesos. Éste debería ser financiado en un tercio por parte del Gobierno y dos terceras partes por el sector privado, comentó.

Finalmente, se requiere un programa de garantías de la Banca de Desarrollo para las grandes empresas y pymes, mediante la participación de los bancos comerciales y los intermediario financieros no bancarios.

El costo de este programa involucraría recursos por 750 mil millones de pesos, estimó.

“Sólo con un monto de esta magnitud podría compensarse el impacto que tenemos por esta circunstancia en nuestra economía”, aseveró.

Por el lado impositivo, el IMCP pidió una deducibilidad al 100 por ciento de las prestaciones sociales a los trabajadores, además, de permitir la depreciación acelerada de nuevas inversiones en activos fijos.

De igual manera, recomendó garantizar al 100 por ciento la deducibilidad de los intereses de créditos destinados a la inversión en expansión de la capacidad instalada, para incentivar la inversión.