Carlos Gutiérrez Gutiérrez

Para el financiero Gerardo Sánchez Herrera, a la hora de comprar un automóvil, se debe tener cuidado de contratar créditos de largo plazo dado que, incuso al hacer pagos puntuales, a la vuelta de 6 años, se viene pagando casi el doble del valor del crédito.

Explicó que hoy las compañías automotrices y los bancos, ofrecen grandes facilidades para que las personas adquieran créditos con plazos cada vez más largos, así, en el mercado crediticio se encuentran instrumentos que van de los 4 a los 6 años, “lapso en el que el valor del automóvil se depreció al menos en 90%, de tal forma que cuando se quiere vender, el mercado lo pone en su máximo punto de depreciación, cuando en los hechos, fue adquirido con una auténtica fortuna”.

Con créditos cuyo periodo de pago es muy largo, a plazos de 60 y 72 meses, el cliente viene pagando un 90% más del valor del auto, de tal forma que, cuando lo termina de liquidar, ya no tienen valor de mercado.

“Un auto cuyo valor sea de 200 mil pesos, a 72 meses, el acreditado termina pagando una suma total de 380 mil pesos al término del crédito y en seis años, ¿Cuánto podrán darle por ese auto que lo pagó en casi 200% su precio?

Por eso, dijo, se recomienda que el plazo de los créditos automotrices no vaya más allá de los 24 meses y para ello, entre más enganche se dé, menos intereses se pagan y dado que el plazo es más corto, el automóvil aún conserva su valor de venta, por lo que las personas pueden conservar su capital y hacerlo rendir, dado que con la venta del auto seminuevo, pueden adquirir otro de mayor valor manteniendo el mismo esquema en el monto de los pagos.

Respecto de la tasa, indicó que lo más recomendable es que ésta no exceda del 12%. Hay instrumentos con estas tazas que, combinadas con un mayor enganche del que se pide, se puede hacer un muy buen uso del crédito y adquirir en verdaderas condiciones de oportunidad.

Los excelentes números que ha presentado la Asociación Mexicana de Distribuidores Automotrices (AMDA) han sido en función, dijo, de ofertar automóviles con un bajo enganche, un periodo largo de crédito y muchas personas acceden a comprar sus autos en estas condiciones, sin reparar que al final, pagarán un automóvil a un precio que no lo vale, dilapidando su capital.

Sin embargo, reconoció que para la deteriorada economía de los mexicanos, esta forma de comprar un auto es prácticamente la única, aunque reflexionó: “si en los 7 años que me va a llevar liquidar un auto a un elevado precio, mejor destino 2 años de ahorro disciplinado y constante, ello me permitirá dar un enganche de casi el 50% del precio del auto, y con un enganche de este tamaño, la expectativas financieras del comprador cambian diametralmente para su propio beneficio”, dijo.

 

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