Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

Mediante el objetivo prioritario cinco, el Programa Sectorial de Educación 2020 – 2024, se propone “Garantizar el derecho a la cultura física y a la práctica del deporte de la población en México con énfasis en la integración de las comunidades escolares, la inclusión social y la promoción de estilos de vida saludables”. Antes de formular el objetivo, el Gobierno Federal hizo un diagnóstico del estado que guardan “la cultura física y la práctica del deporte”, tanto en el ámbito escolar como en el social; llegando a la conclusión  que “no se dispone de programas efectivos que promuevan la actividad física y la práctica del deporte formal debido a la falta de interés de las autoridades de administraciones pasadas”; y que, por otra parte “es insuficiente la infraestructura deportiva disponible y que falta mantenimiento, rehabilitación y equipamiento; además, se carece de un inventario de infraestructura deportiva y un catálogo de los diferentes tipos de instalaciones en el país; contribuyendo, con todo lo anterior, al incremento y prevalencia de sobrepeso”. Por tanto, para superar las carencias señaladas, la actual administración “se centrará en hacer realidad las potencialidades del ser humano en todas sus dimensiones: cognitivas, emocionales, sociales, éticas y físicas; proceso que busca la plenitud y el bienestar de las personas”, a través de la cultura física y el deporte.

Es verdad que los gobiernos pasados dejaron carencias; sin embargo, también es verdad que hicieron esfuerzos por construir canchas deportivas en cada una de las escuelas y otorgaron plazas para maestros de educación física que se han encargado de promover programas  de cultura física y deportivos. En el caso de educación básica, las secundarias y las primarias han sido atendidas según lo indicado en los programas de estudio; no así los jardines de niños debido a que el personal de educación física es insuficiente. En el ámbito social, los municipios han hecho grandes esfuerzos por instalar campos deportivos en sus áreas estratégicas, los cuales han servido para promover la convivencia familiar. Estas obras se hicieron gracias a los recursos financieros asignados por la Federación, los gobiernos estatales y los municipales. ¿Qué fueron insuficientes? Sí fueron insuficientes, pero anualmente se hicieron aportaciones presupuestales con incrementos posibles. En cambio, el actual Gobierno Federal lejos de sostener, por lo menos, el presupuesto irreductible,  está haciendo severos recortes en los recursos a grado tal que, en el ámbito educativo, no habrá construcción de nuevas canchas deportivas ni mantenimiento ni rehabilitación ni equipamiento; salvo en algunas escuelas afectadas por los sismos de 2017; tampoco habrá más plazas para maestros de educación física. Los estados y los municipios, sufren también rigurosos recortes presupuestales, por lo que no podrán construir más campos deportivos para la población, salvo con recursos propios. En pocas palabras, la infraestructura deportiva que dejaron las administraciones pasadas, será la única que servirá para seguir atendiendo a los niños, a los adolescentes, a los jóvenes y a los adultos. De poco o de nada sirve, pues, plantear un objetivo en el Programa Sectorial, si no hay interés en soportarlo con recursos para lograr la consecución del propósito; así lo demuestran los recortes del Presupuesto de Egresos Federal 2021. En los dos primeros años de la actual administración, el tiempo se ha gastado más en bla, bla, bla; y no se avizora que la Cuarta Transformación construya y transforme lo que realmente necesita México. Ante este orden de cosas, la pandemia ha servido como “anillo al dedo” para  que el Gobierno Federal  justifique el nulo apoyo a la educación, a la cultura física y al deporte.

En la próxima colaboración se analizará el último objetivo prioritario del Programa Sectorial de  Educación 2020 – 2024, referente al fortalecimiento de la rectoría del Estado y la participación de todos los sectores en materia educativa. Es deseo que este propósito sí se cumpla.