Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

La semana pasada comenté acerca del primer objetivo prioritario del Programa Sectorial de Educación 2020-2024. Este primer objetivo pone énfasis en una educación inclusiva, equitativa, intercultural e integral. (Por error abordé la relevancia en lugar de la interculturalidad. Ahora trataré de analizar ésta).

La idea de la educación intercultural es reconocer la existencia de diversas culturas en México y la situación en que viven, pues somos un país pluricultural. Como la interculturalidad no es una novedad para nosotros los maestros, en las clases iniciamos ubicando, geográficamente, y explicando sobre más de 60 lenguas indígenas que aún subsisten en la Nación; abordamos su situación económica, social y política; en específico, vemos sus sistemas de producción y alimentario, su forma de gobierno, su religión, educación, higiene, recreación, costumbres y todo lo demás que abarca la cultura de los pueblos indígenas. Desarrollado lo anterior, tratamos que los alumnos aprecien y valoren la cultura indígena, la respeten y que, en la vida cotidiana, traten a los indígenas de manera justa e igualitario como a todo mexicano. En las escuelas hacemos lo posible por explicar el sentido de la interculturalidad; sin embargo, en los hechos, en la vida real de todos, hay discriminación hacia los indígenas, hay menosprecio hacia su cultura: sus poblados carecen de servicios básicos; sus productos artesanales los queremos comprar a precios irrisorios; nos burlamos de su vestimenta; los avergonzamos de su condición por el trato peyorativo que les damos; y los políticos únicamente los quieren para las votaciones en las elecciones. Por ello, en México los grupos y las lenguas indígenas están en extinción. En la Secretaría de Educación hay una disposición para que en los pueblos indígenas se asignen maestros bilingües, que dominen la lengua indígena y el español; por esta razón hay normales para indígenas; pero la Secretaría, por presiones políticas, de cada cien asigna en esos pueblos 85 maestros que sólo hablan español. Entonces, los problemas de la interculturalidad no están en las escuelas sino en la vida real. Si la 4T quiere hacer historia, debe transformar las condiciones de los pueblos indígenas y no sólo concretarse a darles dádivas para los votos.

Ahora bien, el objetivo prioritario dos, del Programa Sectorial 2020 – 2024, se propone “Garantizar el derecho de la población en México a una educación de excelencia, pertinente y relevante, en los diferentes tipos, niveles y modalidades del Sistema Educativo Nacional”. Este objetivo tampoco es nuevo, ha sido una constante en las últimas décadas; pero, a pesar de esfuerzos y recursos inyectados al sector no ha sido posible llegar a la excelencia o a la calidad educativa que se desea, porque hay muchos factores que la limitan: escuelas en malas condiciones y sin equipos de apoyo para los aprendizajes; escuelas sin recursos presupuestales para su funcionamiento y mantenimiento; hacinamiento de alumnos en los salones; apatía de alumnos y padres de familia en los estudios; precarias condiciones económicas de millones de familias; falta de miles de maestros en las escuelas durante el ciclo escolar; constantes suspensiones de clases; y politización de la educación, entre muchos otros factores desfavorables.

Ofrecer educación de excelencia, pertinente y relevante, es fácil en el papel y el discurso. Para hacer realidad este objetivo se requiere crear las condiciones en todos los ámbitos de la vida y en el campo escolar: instalar escuelas faltantes; modernizar físicamente las existentes; equiparlas con tecnología avanzada; brindar recursos a las escuelas para su buen funcionamiento y mantenimiento; asignar suficientes docentes durante el año; disminuir el número de alumnos por grupo en forma definitiva; dotar a los maestros de equipos electrónicos; capacitarlos permanentemente; evaluar cotidianamente los avances y reorientar la educación hacia la calidad, si no va bien; en fin, cambiar el estado de cosas en lugar de aniquilamientos por pretextos y caprichos. ¿La austeridad permitirá todo lo necesario?