Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores, ahora les comparto una serie de reflexiones en torno al Programa Nacional Hídrico 2020-2024 que entrará en vigencia, al darle lectura me encuentro con una reacción inevitable, ¿Otro más?, lo anterior, lo manifiesto por que México no se ha podido sacudir lo que coloquialmente pudiera decirse “bandazos” que suelen dar cada una de las administraciones federales bajo el estigma de sucumbir a las tentaciones de la autocontemplación y el ser devotos al culto a la imagen, un Plan Nacional de Desarrollo y sus correspondientes programas sectoriales como es el caso de éste Programa Nacional Hídrico deben ser actualizaciones, así como todos aquellos instrumentos de planeación que se le desprenden. Léase el artículo 26 de la Constitución federal.

La maldición del narcisismo político no es la excepción en esta administración federal, así como otros vicios que se tenían y otros que se daban en los anales de la arqueología política en México y resulta que resucitaron. La seriedad que se asuma en un Programa Sectorial, no puede ser repetitivo a la letanía de los lugares comunes que suele citar el titular del Ejecutivo, dado que la importancia del sector agua es primordial como derecho humano asociado a un derecho ambiente sano y el derecho humano a la salud, no se puede volver a retroceder, en la historia del México ya independiente, retrocesos se han dado a lo largo de los siglos XIX, XX y el XXI lamentablemente no vino a ser la excepción.

La postura retrógrada en materia de energía renovable, o es cinismo, extrema idiotez o sometimiento a la política del presidente Trump, cuyos compromisos con los magnates petroleros de su país ha sido evidente desde el retroceso a los avances logrados y  proyectados por la administración de Obama, la salida del Acuerdo de Paris, el papel de patiño que desempeñó México ante la OPEP, y otros más con relación a la política de Trump, en materia energética Trump y sus fieles estarán felices, porque a esos magnates no les interesa la energía renovable, y eso parece ser una cascada que conducirá a que México se convierta en un país contaminado.

Los proyectos emblemáticos el Tren, la refinería y el aeropuerto atentan contra una visión de un México sustentable, con respecto al sector agua tampoco parece ser de relevancia o estar en el mapa de la actual administración.

Analicemos el Programa Sectorial: “Programa Nacional Hídrico”, hoy les comparto este gráfico que resume lo que pretende abordar en intento de política hídrica nacional, como Problemas y los Objetivos que se proponen:

A partir de la siguiente semana les estaré desglosando los elementos más relevantes de este resumen, manifiesto con preocupación que el rosario de buenas intenciones, los lugares comunes fracturen las inercias y los objetivos que se estaban logrando, sobre todo porque el rezago en todos los subsectores agua potable, alcantarillado, saneamiento, uso agrícola, industrial, ambiental presentaban y presentan una brecha enorme.

Aparentemente, la tabla que contemplaron puede parecer sensato, pero eso ya lo abordaré la semana próxima, dado que un factor negativo que se le suma es que las autoridades e instituciones se han diluido bajo la batuta de la incongruencia y la ocurrencia, vean lo que sucedió con la Cervecería Constellation Brands con el trasvase de agua a hacia los estados del norte de la república, el uso perverso que pretenden llamar gobernanza con la movilización de más y no con acciones ciudadanas, el riesgo de los acuerdos de distribución de Aguas con Estados Unidos, aunque estos nos lo veo complicados por que el titular del Ejecutivo no molestará a su homólogo del país vecino del norte al contrario lo seguirá complaciendo.

Recuerden amables lectores la importancia de ser sensatos en emprender acciones que permitan que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

Comentarios: saalflo@yahoo.com