Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores continuamos con el análisis al contenido del Programa Nacional Hídrico 2020-2024, ya hemos abordado en las últimas ocho semanas el tema y como he venido haciéndolo comenzaré por la transcripción de algunos de sus párrafos para compartirles mi opinión en torno a lo expuesto, así que vamos con el objetivo prioritario número 4:

“Objetivo prioritario 4: Preservar la integralidad del ciclo del agua a fin de garantizar los servicios hidrológicos que brindan cuencas y acuíferos. Otro de los problemas centrales del sector hídrico en México es el deterioro cuantitativo y cualitativo del agua en cuencas y acuíferos, por lo que con el establecimiento del objetivo 4 se busca atender la siguiente situación actual: a) De los 653 acuíferos, 115 presentan una situación de sobreexplotación; b) Adicionalmente, 17 acuíferos registran intrusión salina y 32 tienen problemas de salinización de suelos y aguas salobres; c) De las 757 cuencas hidrológicas, en 69 el caudal concesionado o asignado es mayor que el de agua renovable; d) Las aguas superficiales se encuentran contaminadas por descargas de aguas residuales, municipales e industriales sin tratamiento, así como por agroquímicos; e) Las aguas residuales producidas en 2017 generaron 2 millones de toneladas de DB05, siendo las industrias las que más aportaron contaminantes orgánicos y hasta 340% más contaminación que la generada por los municipios; f) El 30% de las aguas residuales municipales que se colectan en los drenajes no reciben ningún tipo de tratamiento; g)  Al año 2018, el caudal total de agua tratada asciende a 138 m3/s; h) Pérdida de servicios ecosistémicos, afectando de manera particular a comunidades rurales y pueblos indígenas”.

Les recuerdo que trataré de ser puntual en algunas observaciones porque existe un límite del espacio que me permite esta columna, el resto lo abordaré la próxima semana, comenzaré con mis comentarios respecto a los párrafos transcritos. Me llama la atención con relación a los acuíferos en situación de sobreexplotación del total de 653, los 115 que presentan ese estatus, quiero referirme al sesgo que en otras ocasiones he señalado, esos datos proceden de lo publicado en el Diario Oficial de la Federación, son cifras oficiales y para el efecto válidas, pero eso no implica que sean precisas, esas cifras parten del momento en que se realizó el estudio y del proceso como lo indican la normatividad en que deben ser publicado, pueden pasar años, y esos años mientras aprueban el estudio la sobreexplotación pudo haber tenido incrementos notorios, dada la ausencia de efectividad en las políticas públicas del sector agua, que en el presente no se asoma ninguna esperanza de cambiar y mejorar, sino de empeorar, si antes le veían con recelo e indiferencia invertir en una red de piezometría, que realmente no es cara y en el seguimiento, para ir acordes al monitoreo puntual, eso es algo lejano, por lo tanto, en lo que refiere este programa está alejado de una realidad que es más dramática de lo expuesto.

Con relación a los acuíferos que presentan intromisión salina, nos encontramos que en las entidades federativas como Baja California y Sonora principalmente se estaba avanzando con proyectos de aprovechamiento del agua de mar a través de las plantas desalinizadoras, como medida para evitar la sobreexplotación de agua del acuífero y que ese vacío fuera invadido por el agua de mar, además esto demanda la reinyección de agua, pero vale la pena decir que estos proyectos se han ido desarrollando mediante las figuras de las APP, Asociación Pública Privada, las cuales han venido funcionado y son una ruta de escape ante la escasa posibilidad de destinar la inversión pública eso era antes, ahora es casi nula, aunado a los diversos caprichos, sesgos cognitivos, taras ideológicas de varios de los decisores, comenzando por el titular del ejecutivo federal. Tenemos el ejemplo de que le cumplieron el capricho de pintar los colectores quitar el azul por otro color, olvidando que las líneas de conducción dependiendo de los fluidos que transporten tienen asignado un color con fines preventivos y aviso, los de agua potable son azules, color que obedece a una tradición de asimilación por el azul del agua, que aunque es incolora, la miopía lo asimila a un partido, ¿Qué culpa tienen los colores?, entonces, si se pintan de morado, al referirse a las líneas moradas que transportan agua residual tratada, eso debe significar que en ese partido se conforma  por políticos residuales tratados, y desechos que buscan ser reutilizados, ¿Claro que no? Eso es absurdo, y dónde me dejan aquí la contaminación en acuíferos y cuencas, con la intromisión por hidrocarburos, contaminación que se incrementará por quitar “esos generadores de energía eólica que afean el paisaje, a cambio de refinerías y trenes que afean el entorno y que además son contaminantes”, el petróleo permite la generación de divisas, cierto, ¿Acaso en Tabasco no importa el riesgo que los usuarios consuman agua contaminada por intromisión de hidrocarburos?. La próxima semana continuamos, no sin antes recordarles la importancia de emprender acciones que permitan que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

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