Por: Juan Pablo Martínez Zúñiga

“CHIP Y DALE: AL RESCATE” (“CHIP ‘N DALE: RESCUE RANGERS”) – DISNEY+

El lenguaje de la sátira parece uno muy lejano si lo emparejamos con la sensibilidad complaciente y mansa de la Disney, pero en “Chip y Dale: Al Rescate” se aplica como el pavimento por donde andará una trama alocada y en momentos delirante que posee mucho sustento argumental al ampliar las posibilidades narrativas de estas dos pequeñas ardillas, quienes, a pesar de una larga carrera en la filmografía de la Factoría del Ratón, no han amasado la legión de fanáticos al igual que otros colegas suyos como Mickey o Donald, lo que permite que se trabaje a favor de la confección de una trama relativamente compleja, que, por increíble que parezca, pone en una misma oración “crítica al sistema” con “Chip y Dale”, pues la cinta no sólo es una digna secuela espiritual a los entretelones en la vida de los dibujos animados, también introduce con finura dos o tres trancazos bien aplicados a la maquinaria de producción Hollywoodense que exige de sus súbditos el sacrificio de su dignidad, personalidad e incluso humanidad para  pertenecer a ella. La película arranca con una voz en off que describe de manera muy jocosa la cancelación de aquella serie televisiva de principios de los 90’s conocida como “Chip y Dale: Rescatadores”, lo que condujo a una realineación en las carreras de sus roedores protagonistas. Es así que, 30 años después, Chip trabaja como vendedor de seguros mientras que Dale se sometió a una mejora digital para lucir 3D y vivir al día formando parte del circuito de convenciones nostálgicas, hasta que la desaparición de su amigo Monterrey Jack, coestrella de su desaparecido show, los obliga a enmendar diferencias originadas años atrás para embarcarse en una aventura detectivesca que los pondrá frente a un villano de nombre Sweet Pete, cuyo plan es raptar conocidos personajes animados para desfigurarlos y obligarlos a estelarizar películas piratas (v.g., Golfo y Reina como estrellas de “Los Perros Espagueti”). Su investigación se verá apoyada por una joven agente (Kiki Layne) muy fan de ambos, pero poco respetada en la fuerza policial, por lo que la gesta en aras de la respetabilidad se ve redondeada con ella y los diminutos héroes.

La dirección de Akiva Schaffer permite un eficaz redondeo entre la estructura dramática estándar que significa una historia tipo “buddy movie”, donde las diferencias entre los protagonistas permitirá el acceso a algunas pautas emocionales debido a la multitud de personajes que aparecen a modo de cameo en la cinta, los cuales me reservaré porque algunos incluso fungen de elemento sorpresa bastante eficaz; baste decir que la Disney aseguró la participación de algunos íconos animados que jamás imaginé ver en un filme de la compañía e incluso un papel secundario para un personaje feo que brilla como jamás lo volverá a hacer. “Chip y Dale: Al Rescate” desarrolla una trama conocida para virarla a rumbos poco ortodoxos (por lo menos para la Disney) que no sólo despliega una puesta en escena y técnica que amalgama con mucha sobriedad orgánica todo tipo de animación con actores de carne y hueso, sino que logra ocultar entre sus persecuciones y chistes un discurso sensato e inteligente, a la vez que bastante gracioso, sobre crisis existenciales y la madurez, algo que, en serio, jamás creí ver en una película estelarizada por una ardilla con atavíos de Indiana Jones y otra de camisa hawaiana. Pero aquí está.

“OUTER RANGE” – AMAZON PRIME

Si alguna vez se preguntó cómo luciría un western contemporáneo filmado en Nuevo México por David Lynch, “Outer Range” es la respuesta más cercana. Una serie de televisión para Amazon estelarizada perfectamente por Josh Brolin que entrecruza las sendas de “Twin Peaks” con los dramas familiares rancheros de un filme de John Wayne en un Wyoming contemporáneo, donde los conceptos de tiempo y la realidad se ven comprometidos por la aparición de un enorme hoyo perfectamente circular en las tierras de un hombre llamado Royal Abbott (Brolin). Este fenómeno detonará una serie de eventos que afectarán a toda la familia Abbott, incluyendo a su esposa Cecilia (Lily Taylor), fuerte y recia como debe ser una mujer forjada en las llanuras, pero capaz de darle el amor necesario a sus hijos Rhett (Lewsi Pullman), estrella local de rodeo, y Perry (Tom Pelphrey), cuya esposa Rebecca desapareció misteriosamente nueve meses atrás, así como la nieta Amy (Olive Abercrombie), hija de Perry con mucha curiosidad y naturaleza inquisitiva cual toda niña. Repentinamente, la rutina de los Abbott se ve alterada tanto por el descubrimiento de Royal –quien lo guarda como un caro secreto, pero que comienza a afectar su actitud y dinámica con ellos– como por la muerte de un joven impulsivo llamado Trevor Tillerson (Matt Lauria) a manos de Perry, después de que éste se ve provocado por el primero en un bar y en estado de ebriedad. Para desaparecer el cadáver, Royal lo arroja al gigantesco orificio siendo testigo involuntario una extraña mujer llamada Autumn (Imogen Poots) que arribó a dichas tierras aparentemente para acampar ahí, pero progresivamente va manifestando conocimientos y actitudes bastante peculiares que, en el punto climático de la primera temporada, la revelarán como un personaje sorpresivo que ofrece más de lo que aparenta. Entre los conflictos que surgen entre los Tillerson y Los Abbott por ésta situación, aunado al hervor emocional por unas hectáreas que se ven disputadas y eventos extraños como búfalos que corren en manada por los campos o montañas que desaparecen momentáneamente a vista de todos, la trama logra fortalecerse gracias a que éstos componentes místicos se van empapando de simbolismo conforme nos vamos adentrando en la psique de los personajes, conociendo sus demonios internos, tribulaciones y conflictos pasionales que los cincelan como entes complicados que buscan llevar una vida sencilla. “Outer Range” vale por las excelentes interpretaciones de todo el elenco y el trabajo de guion que ofrece momentos intrigantes que generan suspenso, personajes coloridos e incluso extravagantes como el hermano menor de Trevor, quien simplemente no puede dejar de entonar a todo pulmón y en momentos bastante oportunos canciones poperas o rockeras de los 80’s, y enigmas que no siempre encuentran resolución, pero que logran enganchar al espectador hasta la segunda temporada ya confirmada pero sin fecha de estreno aún. Un extraño pero atrayente viaje al Oeste que rompe esquemas sobre cómo insertar aspectos inquietantes o perturbadores en un ambiente muy explorado por el cine y la T.V.

Correo: corte-yqueda@hotmail.com

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