Por: Juan Pablo Martínez Zúñiga

“YO ERA FAMOSO” (“I USED TO BE FAMOUS”)

El título de la película hace referencia a Vincent, el personaje principal y ex integrante de una famosa boy band de principios de siglo conocida como “Stereo Dream” que busca regresar a los escenarios después de dos décadas de vivir en bancarrota y soledad. Aunque el título también puede aplicar a su actor principal, Ed Skrein, otro protagonista de la reconocida serie “Juego de Tronos” que incluso fue nombrado por la revista británica “Screen International” como una de las estrellas del futuro. Actualmente el actor no había participado en películas o series destacadas más que en roles secundarios o terciarios de filmes intrascendentes o al frente de cintas abismales como “El Transportador Recargado” (2015). Pero eso deberá cambiar con ésta producción inglesa para Netflix, pues su papel además de bien construido y con suficiente jugo dramático le da el lucimiento necesario a Skrein para exprimirle pathos al rol y mostrar sus aptitudes histriónicas, amén de una historia que apuesta a ganar la simpatía del espectador emparejándolo con un joven discapacitado  quien también realiza una labor notable. La película narra las agridulces experiencias de Vince por recuperar el lustre que alguna vez tuvo como vocalista de la mencionada banda, rogando en bares de segunda por oportunidades para cantar, hasta que un encuentro fortuito con un chico autista llamado Stevie (el debutante Leo Long) hará que su suerte cambie, pues el joven, con un enorme talento nato con las baquetas, es un aspirante a baterista que desea ingresar a la Real Academia de Música. Durante una sesión improvisada callejera son grabados y el video es todo un éxito en la red, por lo que las puertas comienzan a abrirse para ambos formando un dueto nombrado “Los Hombres de Hojalata”, hasta que Vince ve la oportunidad de retomar su carrera a lo grande llevándolo a una encrucijada entre el renacimiento de su fama y su nuevo amigo. El director y guionista Eddie Sternberg se va por la vía minimalista esquivando los tropos acostumbrados en historias similares (v.g. Vincent no es un alcohólico o farmacodependiente, Stevie no es un genio de facto para la batería tan sólo por ser autista, etc.) y encontrando otros componentes dramáticos que le dan dimensión a la historia como la mamá de Stevie, Amber (Eleanor Matsuura) quien sobreprotege a su hijo como un genuino acto de amor a la vez que debe mostrar una cara dura ante lo difícil que ha sido su vida como madre soltera de un chico con discapacidad, o el grupo de personas autistas que forman parte del cotidiano de Stevie mediante sesiones de ayuda y con las que Vince comienza a relacionarse. La estructura de la cinta no se decanta al melodrama, cosa que se agradece, y por supuesto traza una ruta a caminos predecibles o conocidos pero bien conformados por Sternberg que no complace más de la cuenta y deja que sus personajes lleven la trama con mucha naturalidad y buen ritmo. “Yo Fui Famoso” es un viaje melancólico, ocasionalmente humorístico y actuado con música que se compone a nivel alegórico y literal, como un soundtrack para un día lluvioso que termina en gozo y no en dolor.

“REVANCHA YA” (“DO REVENGE”)

Con el nutrimento proveído por películas análogas como “Ni Idea” (1995) o “Chicas Malas” (2004), la directora Jennifer Kaytin Robinson (quien también colaboró en la escritura del guion) se ha armado una sátira multicolor y en momentos excesiva sobre las relaciones interpersonales de las chicas en un colegio de élite donde el estatus, las apariencias y la popularidad son las máximas cartas a jugar. La trama se enfoca en Drea Torres (Camila Mendes), la reina del colegio que sueña con ingresar a Yale para demostrar que la hija de una humilde enfermera de ascendencia latina puede triunfar en un mundo de blanquitos. Por desgracia, un video sexual destinado a su novio Max (Austin Abrams) termina colándose en los celulares de todo el campus desprestigiándola y descolocándola de su pedestal. Con un insaciable apetito de venganza, termina relacionándose con una chica nueva llamada Eleanor (Maya Hawke) para fraguar una vendetta que involucra también a una joven que diseminó rumores negativos sobre Eleanor, intercambiando enemigos para que nadie pueda rastrear el resultado de sus elaborados planes de revancha y germinando una singular amistad entre ellas, pues Drea aún persigue un lugar privilegiado en el estrato sociocultural del fino liceo mientras que Eleanor es sencilla, amistosa y homosexual, pero empática a las necesidades de su nueva amiga.

La historia se fragua con base a dos fuentes muy específicas: “Pacto Siniestro” (1951) de Alfred Hitchcock y “Las Relaciones Peligrosas” de Pierre Choderlos de Laclos (ésta última referenciada sin sutileza por Sarah Michelle Gellar en el rol de la directora del lugar a quien se le ve leyendo dicho texto del Siglo XVIII en una escena), donde las intrigas, los intercambios entre crímenes –en este caso las venganzas elucubradas por las dos adolescentes protagonistas–, la manipulación y las vueltas de tuerca son la orden del día en una historia que parece ir por ciertas vías sólo para culminar en otras sin que el guion se boicotee a sí mismo, en gran parte gracias a la sutil inteligencia con se maneja la trama y a las creíbles actuaciones de Mendes y Hawke, quien en todo momento están en sintonía con las necesidades de la narrativa de éste filme en particular y entre ellas, creando una interesante química que contrasta con el casi literal mundo de caramelo burgués y plástico en que sus personajes viven. “Revancha Ya” no será un clásico, pero sí despierta algunas reflexiones válidas empleando la herramienta de la sátira sobre la juventud y su proceso de despersonalización en aras de la popularidad  mediante el pisoteo a terceros y el mayor número de likes localizando un corazón dramático que no es perfecto pero que convence.

Correo: corte-yqueda@hotmail.com