Por: Juan Pablo Martínez Zúñiga

1ª Función “HOMBRES DE NEGRO: INTERNACIONAL” (“MEN IN BLACK: INTERNATIONAL”)
Esta es una franquicia que depende de la fórmula “pareja dispareja”. En medio de la aparatosa parafernalia visual generada por computadora y los extravagantes alienígenas, la esencia de la primera cinta estelarizada por Will Smith y Tommy Lee Jones yace en su dinámica pupilo-mentor relativamente disfuncional que se desarrolla en una serie de situaciones inverosímiles y escenas movidas nutridas por un buen manejo del humor. En “Hombres de Negro: Internacional”, como el título indica, busca ampliar el panorama en un espíritu renovador para la franquicia y los límites geográficos se expanden ubicando la historia en Inglaterra, Francia, Marrakech e Italia, siendo éstos los exóticos escenarios donde algunos de sus puntos turísticos más conocidos como la Torre Eiffel y el Puente de Londres enmarcan persecuciones donde extraterrestres, armas de rayos y aparatos de alta tecnología se ven involucrados. Todo esto está bien y bonito, pero ahora la relación entre personajes principales se ve comprometida cuando se abandona el concepto del curtido veterano que alecciona a un escéptico y medio sangrón novato por uno que coquetea el romanticismo, transformando la dichosa tesis de esta serie en algo muy convencional y autocomplaciente. Si a eso le añadimos que el guion carece de la potencia y esmero de las entregas anteriores (bueno, de la primera y la tercera. La segunda es una bazofia digna del olvido) así como personajes endebles y acartonados, entonces el resultado raya en el fiasco.
La titularidad recae en Tessa Thompson como la Agente M, una chica que desde pequeña sabe de la existencia de los aliens y hace todo lo posible por ser admitida en la organización de los Hombres de Negro, y Chris Hemsworth, quien como el Agente H repite los mismos modos histriónicos que le hemos visto últimamente en su afán por ser recordado como el guapo y fornido tarado de cintas como “Cazafantasmas” (2016) y “Thor: Ragnarok”. Ambos deberán salvaguardar una gema necesaria para que un grupo de extraterrestres conocidos como La Colmena destruya el planeta, así como descubrir a un elemento infiltrado en sus filas que pudiera o no estar vinculado al jefe de la división inglesa, interpretado por Liam Neeson. Como siempre se toparán con aliados y enemigos estrambóticos, incluyendo a un diminuto guardaespaldas de una reina alienígena llamado Pawny, que es uno de los elementos más castrosos del filme, pues su participación es meramente humorística y sus diálogos “graciosos” semejan a unas uñas en un pizarrón. Todo falla básicamente porque no hay algún aspecto de la cinta que luche por ser diferente, original o realmente interesante, basándose en las recetas previamente elaboradas y probadas sobre cómo elaborar cintas de compañeros de diferente sexo y pilas y pilas de coloridos efectos especiales para que el espectador no se duerma (Nota: no funciona, caí como un bebé casi media hora ante una historia abismalmente predecible). “Hombres de Negro: Internacional” busca revitalizar la franquicia, pero termina siendo tan rutinaria y endeble que uno preferiría que le aplicaran el neuralizador para eliminar el recuerdo de esta enclenque cinta.

2ª Función “HOTEL MUMBAI”

El 26 de noviembre del 2008, un grupo de extremistas islámicos fuertemente armados irrumpió violentamente en el afamado y lujoso Hotel Taj en la India con el fin de realizar una matanza en el nombre de Alá bajo las órdenes de un misterioso líder conocido como el Hermano Toro. Ante esta situación varios huéspedes y personal del hotel buscaron la manera de sobrevivir a la experiencia mediante unión y sacrificio. Esta historia es la base argumental de “Hotel Mumbai”, un excelente drama dirigido con mucha sobriedad y madurez por el primerizo Anthony Maras, quien decanta el relato en la visión de los hindúes que tenían mucho más que perder en cuestión personal y familiar que los ricos occidentales hospedados ahí. Sin embargo, la historia mantiene un cuidado balance entre ambas perspectivas, siendo el elemento unificador la supervivencia. El excelente actor Dev Patel (“Quisiera Ser Millonario”, “Una Aventura Extraordinaria”) brilla como Arjun, un humilde trabajador en la cocina del hotel, quien termina aliándose con el veterano chef Oberoi (un magistral Anupam Kher) para conducir a los huéspedes y personal sobrevivientes por el laberíntico recinto a los puntos más seguros, mientras que caucásicos como el ruso Vasili (Jason Isaacs) o el hombre de familia David (Armie Hammer) buscan el bienestar propio o el de su gente, creando un retrato macro de autoconservación muy humano y conmovedor, pues los personajes son trazados con verosimilitud sin recurrir a estereotipos o disparates heroicos. Incluso los terroristas poseen matices dignos de ser observados, como es el caso de aquel llamado Imran (Amandeep Singh), quien en una escena clave manifiesta tal patetismo y humanidad mientras estalla en lágrimas, que es fácil comprender el conflicto por el que atraviesan estos hombres que matan pero a la vez son lanzados al matadero. “Hotel Mumbai” es un filme inteligente y reflexivo que debe verse en esta temporada donde el entretenimiento hueco prevalece.