Saúl Alejandro Flores

Continuando, estimados lectores, con el análisis, difusión y comentarios sobre la iniciativa de Ley General de Aguas, recordarán que las semanas anteriores abordé lo relativo a la cultura del agua y educación, ciencia y tecnología, bajo la perspectiva actual o con el giro que se pretende con esta iniciativa, que de ser aprobada implicará un avance en este tema, por sentar precedentes que como ya señalé, no están agotados pero son un primer paso en asumir una cultura hídrica que trasciende no sólo en lo conceptual sino en la visión de la tradicional cultura del agua.

Lo mismo sucede con lo referente al enfoque que se pretende en ese mismo apartado con los conceptos de certificación y profesionalización, así como la responsabilidad social, pasemos a trascribir los conceptos y luego los comentarios:

“Sección segunda. Profesionalización y certificación”.

“Artículo 66. La Federación, estados, Distrito Federal y municipios deben formar recursos humanos y profesionalizar el sector hídrico. De igual modo, debe promover en éste la certificación de competencias laborales en todas sus especialidades, así como de procesos que incorporen elementos humanos, técnicos y materiales que incluyan mejoras tecnológicas y de innovación.”

“Con ese propósito deben incorporar en el nivel de educación superior contenidos, asignaturas, planes y programas relacionados con la ciencia hídrica”.

“Para lograr sus fines en materia de capacitación, profesionalización en el sector hídrico, el Estado podrá realizar programas, crear estímulos y celebrar convenio con las universidades e institutos de educación superior”.

“Artículo 67. La Federación, estado, Distrito Federal y municipios deben instituir y fortalecer el servicio civil de carrera especializado en el sector hídrico”.

“En todo caso, la autoridad debe preparar, capacitar y actualizar a los servidores públicos y demás personal del sector hídrico y certificar sus competencias laborales”.

“Artículo 68. Los prestadores de servicios y los concesionarios podrán obtener la certificación por parte de la autoridad competente, entre otras, en materia de calidad del agua, desarrollo e innovación tecnológica, operación y mantenimiento de infraestructura hidráulica, sistemas tarifarios eficaces, y uso eficiente, sustentable, equitativo y racional del agua”.

“Artículo 69. Los estados y el Distrito Federal deben asesorar, capacitar, informar y certificar en materia de competencias laborales y prestación de servicios públicos de agua potable y de saneamiento”.

“Para ese propósito, el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua capacitará a esos órdenes de gobierno de conformidad con los principios, reglas, bases y estándares que establezca la Comisión”.

Recordarán ustedes que reiteradamente he manifestado la importancia de profesionalizar a quienes se desempeñan u ocupan puestos públicos en el sector agua, que no se debe presentar improvisación motivada por los caprichos de compromisos partidistas y electoreros, en una lógica que ha dañado el sector público y perjudicado el desarrollo nacional y que en el sector agua su daño en ciertos rubros es irreversible, dado que ha afectado a la sustentabilidad, es importante en este aspecto contar con un reglamento adecuado y pertinente que permita cumplir cabalmente con este objetivo de la certificación y capacitación, rompiendo con los cotos que también existen en la capacitación, buscando capacitación y educación que garantice no sólo perspectivas, sino herramientas de trasformación.

En cuanto al tema de la responsabilidad social que de alguna manera tiene poco en el panorama público y privado, es importante su implementación, así que paso a su transcripción:

“Capítulo IV. Responsabilidad social”

“Artículo 70. La Federación, estados, Distrito Federal y municipios deben buscar la mejora de la gestión del agua mediante normas, políticas, instrumentos, procedimientos, programas y acciones dirigidos a los sectores público, social y privado a fin de lograr responsabilidad, competitividad, innovación, eficiencia y transparencia en el sector hídrico”.

“Artículo 71. Los prestadores de servicios, usuarios y concesionarios son socialmente responsables en el uso del agua, por lo que están obligados a realizar su actividad bajo principios éticos y profesionales que aseguren su uso eficiente, sustentable, equitativo y racional, la preservación del medio ambiente y la sostenibilidad del sector hídrico”.

“Artículo 72. El estado promoverá la participación voluntaria en esquemas de auditoría y evaluación en el sector hídrico para cuantificar el cumplimento de la normatividad, el logro de estándares tanto en el uso eficiente del agua y la adecuada gestión hídrica en los procesos de autorregulación”.

Son testigos amables lectores de la persistencia mía respecto a adoptar una cultura de corresponsabilidad de todos los actores y en donde juegan un papel importante los usuarios para lograr una verdadera transformación, al igual que el apartado anterior, se requiere un reglamento, pero sobre todo una claridad de los objetivos a perseguir y mecanismos que no desgasten esta oportunidad que será fundamental para garantizar que en México y en Aguascalientes el agua nos alcance.

Comentarios: saalflo@yahoo.com twitter: @saul_saalflo

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