Una vez más, las autoridades federales se han equivocado al retirar del mercado de manera intempestiva algunos productos derivados de la leche, presumiendo que no tienen el etiquetado adecuado, sin haber hecho la advertencia previa a las industrias involucradas, que hasta donde se tiene conocimiento, han incluido en el empaque, la información nutrimental y si tienen exceso de grasas, azúcar o sodio, como fue solicitado.

Así lo consideró el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) local, Humberto Martínez Guerra, quien señaló que la intención puede ser loable, cuando se trata de cuidar la alimentación, “lo criticable no es que vigilen, sino que lo hagan de manera unilateral y sin advertencias a los fabricantes”.

Agregó que en este tipo de determinaciones “la forma es fondo” y en este caso, se demuestra, dijo, la manera tan equivocada como procede el Gobierno Federal, pues si bien el consumidor debe estar informado, también se debe tomar en consideración que esas industrias ahora señaladas y estigmatizadas son fuentes de trabajo y “por todos los rincones están echándole ganas en este momento complicado para las salud y la economía”.

Insistió que la autoridad debería ser más prudente en la toma de decisiones y si acaso, en el etiquetado se encuentra algo anómalo, se haga el llamado al fabricante para que corrija, pero no hay motivo para sacar del mercado afectando a la industria y a la cadena comercial, pero también a la conservación de empleos.

La situación es que la manera en que la Secretaría de Economía dio a conocer la información, generó morbo entre la ciudadanía, pues sólo se habló del retiro de algunas presentaciones y de determinadas marcas, pero en el resto de artículos de esas mismas marcas seguirán en los anaqueles.

Además, faltó precisar mediáticamente, que los fabricantes se han comprometido a corregir la información plasmada en los empaques que en la mayoría de los casos, se trata de imprecisiones, la denominación del producto, ingredientes, país de origen o parámetros como humedad, grasa y proteína, por citar ejemplos, y que una vez subsanados los errores volverán al mercado, al menos eso es lo que se espera.